Donald Trump despliega una recepción sin precedentes en la Base Andrews para dar la bienvenida a Xi Jinping
En un movimiento diplomático altamente inusual, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se desplazó personalmente este miércoles hasta la Base Aérea Andrews para recibir con todos los honores al mandatario chino, Xi Jinping, en lo que marca el inicio de una visita de Estado de tres días.
A diferencia de su protocolo habitual de recibir a los dignatarios directamente en la Casa Blanca, Trump optó por un recibimiento de máxima categoría castrense en la pista de aterrizaje, recordando el despliegue ceremonial que ofreció al líder ruso Vladímir Putin el verano pasado en Alaska.
Pompa militar y estrictas medidas de seguridad
El avión presidencial chino aterrizó sobre una larga alfombra roja flanqueada por una guardia de honor de 21 personas. El protocolo incluyó salvas de artillería, la entonación de los himnos nacionales, despliegues de todas las ramas de las fuerzas armadas y un imponente sobrevuelo de dos bombarderos B-1.
Durante la ceremonia, dos niños estadounidenses entregaron ramos de flores amarillas al presidente asiático y a su esposa, Peng Liyuan, en un gesto que emula la recibida que el propio Trump experimentó en la plaza de Tiananmén en Pekín. A su llegada, Trump, quien vestía abrigado con guantes, y la primera dama, Melania Trump, estrecharon la mano de la pareja visitante antes de mantener un breve intercambio.
Agenda bilateral y temas espinosos
Pese a la cuidada escenografía protocolaria, ambas potencias mantienen profundas discrepancias geopolíticas que van desde el comercio global y la inteligencia artificial hasta las tensiones en torno a Taiwán. Tras el recibimiento, rumbo a la residencia presidencial, Trump respondió brevemente a los medios sobre los ejes de la cumbre.
Cuestionado acerca de si abordaría el conflicto en Oriente Medio, el mandatario estadounidense aseguró: “Hablaré de eso y de muchos otros asuntos; todo está avanzando, incluido ese tema”.
En cuanto al tráfico ilegal de sustancias y la crisis de los opiáceos sintéticos, se le preguntó si compartía la postura de su director de contraterrorismo sobre considerar las remesas de fentanilo desde el gigante asiático como una forma de hostigamiento. Ante esto, Trump sentenció: “Eso no es nada bueno. Pero se les han impuesto aranceles y se les ha sancionado con mucha dureza”.
Cena de gala y próximos eventos
Pese a los elogios públicos donde Trump suele calificar a su homólogo como un “gran líder” y destacar su cercanía personal, los analistas mantienen expectativas moderadas sobre la consecución de acuerdos bilaterales profundos durante estas jornadas de negociaciones a puerta cerrada.
La agenda oficial continuará este jueves con la recepción formal en la Casa Blanca y una exclusiva cena de gala que congregará a destacados magnates tecnológicos, entre ellos Jensen Huang, director ejecutivo de Nvidia, y Elon Musk, máximo responsable de SpaceX.
Las actividades concluirán el viernes con un encuentro privado para tomar el té entre ambos matrimonios presidenciales y una visita conjunta a los Archivos Nacionales en Washington, donde examinarán documentos históricos que documentan el devenir histórico de los vínculos diplomáticos bilaterales.
