Delcy Rodríguez rompe con el chavismo ante la ONU y agradece la gestión a Trump
El escenario de la Organización de las Naciones Unidas fue testigo de un giro radical en la diplomacia venezolana, marcando un fuerte contraste con episodios históricos del pasado.
Un aniversario marcado por el contraste ideológico
El 20 de septiembre de 2006 quedó grabado en la memoria de la diplomacia internacional cuando el entonces mandatario Hugo Chávez arremetió contra Estados Unidos desde la misma tribuna.
En aquella ocasión, Chávez pronunció su célebre frase: “Ayer estuvo el diablo aquí en este mismo lugar. Huele a azufre todavía”, refiriéndose al entonces presidente estadounidense.
Dos décadas exactas después, la dinámica geopolítica dio un vuelco absoluto con la intervención de la actual mandataria interina del país sudamericano.
Silencio sobre el chavismo y guiño a Washington
Delcy Rodríguez, figura clave en los gobiernos de la última década, asumió la máxima magistratura tras el operativo militar estadounidense del pasado 3 de enero.
En dicho ataque armado perdieron la vida cerca de un centenar de personas, incluyendo a 37 soldados cubanos que custodiaban el Palacio de Miraflores.
Pese a estos antecedentes, la dirigente evitó por completo mencionar tanto a Hugo Chávez como a Nicolás Maduro, así como el reciente conflicto bélico.
Lejos de las tradicionales consignas de confrontación, la jefa de Estado optó por expresar su agradecimiento a Donald Trump, abriendo la puerta a una nueva era de cooperación bilateral.
Nuevos horizontes y ausencias notables
Durante su intervención ante el plenario internacional, la mandataria anunció la celebración de un proceso electoral en el futuro, aunque sin precisar una fecha exacta para los comicios.
Este acercamiento con la Casa Blanca contrasta con las advertencias lanzadas previamente por líderes regionales, como el brasileño Lula da Silva, sobre la injerencia estadounidense.
Asimismo, llamó la atención la total ausencia de referencias a Cuba, nación que históricamente ha mantenido una estrecha alianza con Caracas y que actualmente sufre un severo desabastecimiento energético.
De esta manera, la administración venezolana parece trazar una estrategia completamente renovada en su política exterior, alejándose definitivamente de los pilares fundamentales del bloque bolivariano.
