La seguridad en los principales corredores de entretenimiento nocturno en el municipio mexiquense de Nezahualcóyotl se encuentra bajo la mira ciudadana debido a una serie de incidentes delictivos que afectan directamente a quienes acuden a divertirse a bares y cantinas de la demarcación.
Modus operandi en la vida nocturna
De acuerdo con los reportes ciudadanos y testimonios recabados en la zona, los amantes de lo ajeno han implementado tácticas de vigilancia discreta en las inmediaciones de los establecimientos con venta de alcohol. Los delincuentes identifican a sus víctimas en el interior o al momento de su salida, aprovechando los momentos de mayor vulnerabilidad para interceptarlas.
Las denuncias señalan que los atracos no distinguen horarios de cierre, registrándose principalmente en altas horas de la madrugada. Los criminales operan en grupos pequeños, utilizando motocicletas o aprovechando la escasa iluminación de ciertas calles aledañas para consumar los robos con lujo de violencia y amenazas directas.
Impacto en la economía y el turismo local
Este escenario de inseguridad genera preocupación entre los empresarios del sector restaurantero y de diversiones, quienes advierten que la afluencia de clientes podría disminuir drásticamente si las autoridades no garantizan un entorno seguro. Los comercios han solicitado una mayor presencia policial permanente, especialmente durante los fines de semana, cuando la demanda de estos espacios alcanza su punto máximo.
Por su parte, los asistentes a estos centros nocturnos exigen patrullajes más eficientes en las rutas de salida, así como corredores seguros que abarquen las paradas de transporte público cercanas a las zonas de tolerancia y entretenimiento, con el fin de inhibir la presencia de la delincuencia organizada y común que azota la región oriente del Estado de México.
