El inicio del camino hacia las urnas
El Instituto Estatal Electoral de Chihuahua puso en marcha de manera oficial el Proceso Electoral Local 2026-2027. El banderazo de salida se dio durante la Décima Octava Sesión Extraordinaria del Consejo Estatal, un espacio en el que las autoridades electorales reiteraron su firme propósito de garantizar comicios transparentes, participativos y estrictamente apegados a los valores democráticos.
A lo largo de este ejercicio cívico, la ciudadanía chihuahuense tendrá la oportunidad de renovar un total de 860 cargos locales. Entre los puestos principales que estarán en disputa destaca la titularidad de la gubernatura del estado, además de 33 diputaciones que conformarán el Congreso local, de las cuales 22 se definirán por el principio de mayoría relativa y 11 mediante la representación proporcional.
Distribución de las alcaldías y representación indígena
La estructura municipal también experimentará una renovación total. Se elegirán 67 presidencias municipales, el mismo número de sindicaturas y 678 regidurías en total. De estas últimas, 407 corresponderán al principio de mayoría relativa y 271 a la vía plurinominal. Adicionalmente, se contemplan 14 regidurías indígenas que se designarán respetando los Sistemas Normativos Internos de las comunidades originarias.
El calendario fijado establece que la jornada de votación ordinaria se llevará a cabo el 6 de junio de 2027, fecha en la que se definirán 846 cargos del régimen común. Por su parte, la selección de las regidurías en las comunidades indígenas seguirá los métodos tradicionales de cada pueblo, teniendo como límite el último día de agosto de 2027 para concluir dichos nombramientos.
Mensaje de la autoridad electoral
La sesión estuvo dirigida por la consejera presidenta, Yanko Durán Prieto, acompañada por las consejeras Vanessa Adriana Armendáriz Orozco y Diana Patricia Ontiveros Aguirre, así como por los consejeros Jesús Miguel Armendáriz Olivares, Luis Eduardo Gutiérrez Ruiz, Víctor Yuri Zapata Leos y Ricardo Zenteno Fernández.
Durante su discurso inaugural, Durán Prieto enfatizó que este arranque constituye una ocasión inmejorable para consolidar la vida democrática regional y asegurar el protagonismo de la sociedad en el porvenir de sus localidades.
“Hoy renovamos el pacto social que nos define como una sociedad libre, plural y profundamente comprometida con su propio destino”, expresó.
Asimismo, la funcionaria recalcó que la labor del organismo debe garantizar el ejercicio efectivo de los derechos políticos en cada rincón de la entidad.
“Organizar una elección es, en su esencia más pura, la construcción del escenario donde cada persona chihuahuense, desde la plenitud de nuestras ciudades hasta el rincón más distante de nuestra entrañable Sierra Tarahumara, ejerce el derecho fundamental de decidir quiénes habrán de guiar los esfuerzos de nuestras comunidades”, afirmó.
La titular del órgano electoral hizo hincapié en el peso de la responsabilidad institucional adquirida y puso en relieve la importancia de la participación social como pilar fundamental de la democracia.
“Para este Instituto Estatal Electoral, el reto que hoy inicia representa una alta responsabilidad constitucional, pero, sobre todo, representa un profundo compromiso moral, que asumimos con la certeza de que las bases institucionales de Chihuahua son sólidas y que nuestra democracia cuenta con un blindaje inquebrantable: la participación de su gente”, sostuvo.
Inclusión y llamado a los partidos políticos
En el transcurso de las intervenciones, las consejerías pusieron de relieve la relevancia de este ciclo de votaciones, destacando las acciones implementadas para garantizar la equidad y la inclusión, facilitando así que sectores amplios de la población ejerzan sus prerrogativas ciudadanas.
Los integrantes del Consejo reafirmaron que vigilarán minuciosamente la limpieza de los comicios, rigiendo cada una de sus acciones bajo los principios de certeza, legalidad, independencia, imparcialidad, máxima publicidad y objetividad.
Finalmente, se lanzó un exhorto a los institutos políticos y actores partidistas para conducirse con apego a la ética, el respeto mutuo y la responsabilidad social que demanda la ciudadanía.
