Robo de transporte público en Nezahualcóyotl moviliza a los afectados
La delincuencia en el Estado de México continúa afectando el patrimonio de los trabajadores del volante. En las últimas horas, un nuevo caso de robo de vehículo quedó registrado por cámaras de seguridad privadas, evidenciando la facilidad con la que operan los grupos delictivos en zonas habitacionales de la entidad mexiquense.
Los hechos ocurrieron en el transcurso de la semana en la colonia Prados de Aragón, ubicada en el municipio de Nezahualcóyotl, una demarcación que constantemente enfrenta desafíos en materia de seguridad pública y combate al robo de unidades automotoras.
Así operaron los presuntos delincuentes
De acuerdo con las imágenes que circulan en plataformas digitales y que ya forman parte de la denuncia, dos sujetos participaron directamente en la sustracción de la unidad. El modus operandi consistió en ubicar un vehículo tipo combi de servicio público que se encontraba debidamente estacionado sobre la vía pública durante la noche.
En cuestión de minutos, los individuos lograron vulnerar los sistemas de seguridad del automotor para ponerlo en marcha. Sin llamar la atención de los vecinos y aprovechando la escasa vigilancia nocturna en el sector, los hampones escaparon del lugar con rumbo desconocido a bordo del vehículo robado, el cual representa la única fuente de ingresos para una familia de la región.
Llamado urgente a la ciudadanía y autoridades
Tras percatarse de la ausencia de la unidad al amanecer, el propietario interpuso los reportes correspondientes ante las instancias de procuración de justicia. Asimismo, ha iniciado una intensa campaña de difusión mediante redes sociales para solicitar el apoyo solidario de la ciudadanía y de las autoridades estatales.
El afectado hizo un llamado abierto para que, en caso de tener información sobre el paradero del vehículo o de identificar a los responsables en las grabaciones, se comuniquen de inmediato a las líneas de emergencia. Las pérdidas materiales por este tipo de ilícitos no solo afectan el patrimonio de los transportistas, sino que interrumpen de tajo el sustento diario de quienes dependen formalmente de esta actividad en el Estado de México.
