Hacia un nuevo paradigma ecológico y social
Durante su comparecencia ante el Poder Legislativo, la titular de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), Alicia Bárcena Ibarra, declaró que la nación está transitando de manera definitiva hacia un esquema de desarrollo que denominó como “ambientalismo humanista”. Este enfoque sitúa a las comunidades y a los ecosistemas en el centro de la estrategia gubernamental.
Ante los integrantes de las comisiones unidas encargadas de los temas ecológicos y de cambio climático en la Cámara de Diputados, la funcionaria federal explicó que la protección de los recursos naturales ya no se trata de una disciplina aislada para expertos. Por el contrario, se ha consolidado como una política de Estado prioritaria para garantizar la equidad y el bienestar a largo plazo.
Recuperación de recursos y saneamiento hídrico
Uno de los puntos centrales de la exposición de la política federal fue la recuperación de superficies que anteriormente se encontraban en manos de la industria minera. De acuerdo con los datos presentados, se han rescatado 306 mil hectáreas para convertirlas en Áreas Naturales Protegidas tras la cancelación de diversas concesiones.
En cuanto al manejo del recurso hídrico, Bárcena detalló que la revisión exhaustiva de aproximadamente 538 mil concesiones de agua permitió reintegrar a la nación cinco mil millones de metros cúbicos. Asimismo, indicó que se proyecta una inversión superior a los 180 mil millones de pesos en infraestructura hidráulica a lo largo de la actual administración.
Dentro de este rubro, se destinaron 20 mil millones de pesos específicamente para las labores de saneamiento en cuencas críticas como las de los ríos Atoyac, Lerma-Santiago y Tula, una intervención que busca mejorar las condiciones de vida para 25 millones de personas.
Cinco ejes rectores y metas energéticas
La estrategia gubernamental para reestructurar la política ambiental se apoya en cinco pilares fundamentales: garantizar derechos fundamentales, conservar la biodiversidad, restaurar los entornos degradados, modificar los patrones actuales de producción y promover la equidad ecológica. En el plano legislativo, la secretaria mencionó la relevancia de instrumentar marcos normativos como la Ley General de Economía Circular y de incrementar las penas legales contra el tráfico ilegal de especies silvestres.
En el sector energético y de combate al cambio climático, la administración actual adoptó metas concretas para disminuir la emisión de gases contaminantes mediante la actualización de sus compromisos internacionales. El objetivo planteado es que el país alcance un 38 por ciento de generación eléctrica a partir de fuentes renovables al concluir el presente sexenio.
Finalmente, respecto a las técnicas de extracción de hidrocarburos, la funcionaria descartó rotundamente la viabilidad de estas prácticas en el corto plazo. Afirmó que hoy en día no existen las condiciones técnicas ni el respaldo de la presidencia de la república para autorizar proyectos de explotación mediante fracturación hidráulica, conocida comúnmente como fracking.
