Desabasto de fármacos en clínicas del país es una realidad diaria y no un problema digital, asegura el PRI
La dirigencia estatal del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en Chihuahua respondió de manera enérgica a los recientes señalamientos emitidos desde el Poder Ejecutivo federal respecto a la crisis sanitaria. De acuerdo con el líder partidista y diputado federal, Álex Domínguez, la escasez de fármacos e insumos médicos en instituciones públicas como el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), el ISSSTE y el modelo IMSS-Bienestar dista mucho de ser una ilusión generada por tendencias digitales.
La realidad frente a la postura oficial
El posicionamiento del legislador priista surge como una réplica directa a las declaraciones de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien sugirió que la opinión pública sobre el estado actual de los servicios médicos se encuentra influenciada por el comportamiento de los algoritmos en las plataformas sociodigitales. Para el dirigente opositor, achacar el malestar social a la tecnología representa una minimización de las dificultades cotidianas que padecen millones de mexicanos al acudir a las unidades de salud.
Domínguez enfatizó que las familias mexicanas experimentan este problema de primera mano cuando acuden a surtir sus recetas médicas. Lejos de tratarse de narrativas virtuales, la carencia de tratamientos golpea directamente el bolsillo de los sectores más vulnerables de la población, quienes con frecuencia deben desembolsar recursos propios para adquirir los medicamentos indispensables que el Estado se encuentra obligado a garantizar de manera gratuita.
Protestas del personal médico como evidencia
Para respaldar sus argumentos, el representante popular hizo mención de las recientes manifestaciones públicas protagonizadas por el personal médico y de enfermería del IMSS en el estado de Chihuahua. Dichos trabajadores de la salud han salido a las calles para visibilizar las precarias condiciones en las que operan, caracterizadas por la falta de material básico, herramientas de trabajo y fármacos esenciales para la atención de los derechohabientes.
El dirigente tricolor puntualizó que esta problemática no es exclusiva del presente sexenio, sino que se arrastra y ha empeorado desde el sexenio pasado, afectando la operatividad de los hospitales generales y clínicas rurales. Según la perspectiva del PRI, el dolor humano, el peregrinar de los pacientes en busca de atención especializada y la postergación de cirugías debido a la falta de suministros no pueden explicarse ni justificarse mediante el uso de filtros tecnológicos o dinámicas de redes sociales.
Un llamado a la resolución institucional
Finalmente, el legislador federal exigió a las autoridades sanitarias federales asumir la responsabilidad que les corresponde en la gestión del abasto de medicamentos. Subrayó que el derecho a la salud consagrado en la Constitución debe traducirse en hechos tangibles dentro de los centros hospitalarios, donde la demanda ciudadana exige soluciones inmediatas y un suministro constante de fármacos para evitar que la crisis en el sector salud continúe profundizándose en detrimento de las familias mexicanas.
