La delincuencia en el Estado de México continúa encontrando métodos cada vez más rápidos para vulnerar el patrimonio de la ciudadanía, tal como quedó evidenciado en un reciente caso registrado en el municipio de Texcoco. Cámaras de videovigilancia captaron el momento exacto en el que un sujeto despojó a un ciudadano de su vehículo de dos ruedas en cuestión de segundos, utilizando una herramienta especializada conocida en el argot delictivo como chorla.
Un hurta relámpago a plena luz
De acuerdo con los registros videográficos difundidos sobre el incidente, la dinámica del robo destaca por la extrema habilidad y rapidez con la que operó el presunto criminal. Le tomó únicamente 20 segundos consumar el hurto de la motocicleta, la cual se encontraba debidamente estacionada sobre la vía pública a la espera de su propietario.
En las imágenes se observa cómo el individuo se aproxima al objetivo con total aparente calma para no levantar sospechas entre los transeúntes. Sin embargo, en cuestión de instantes manipula el sistema de encendido y dirección mediante el uso de la mencionada chorla —una llave hechiza o alterada frecuentemente empleada por los ladrones para forzar cilindros de arranque— logrando encender el motor de manera inmediata para huir con rumbo desconocido.
La vulnerabilidad de los vehículos estacionados
Este tipo de delitos pone de manifiesto la creciente preocupación entre la comunidad de motociclistas en distintas regiones del territorio mexiquense, quienes denuncian la vulnerabilidad a la que se enfrentan diariamente al dejar sus unidades estacionadas en la calle. Especialistas en seguridad vial y prevención del delito señalan que los delincuentes han perfeccionado tácticas para evadir los candados convencionales de disco o cadenas en lapsos sumamente breves.
Hasta el momento, las autoridades locales no han emitido un reporte oficial sobre la detención del presunto responsable de este atraco en Texcoco, mientras que el material audiovisual ya circula en diversas plataformas digitales con el objetivo de alertar a la población y facilitar la identificación del antisocial por parte de las corporaciones policiales.
