La campaña de lula acusa a meta ante la justicia electoral por favorecer a bolsonaro
La candidatura presidencial del líder progresista Luiz Inácio Lula da Silva ha dado un paso formal este sábado al llevar ante los tribunales una presunta manipulación digital. El equipo del mandatario denunció ante el Tribunal Superior Electoral una supuesta interferencia de la multinacional Meta en beneficio de su principal contrincante, el ultraderechista Flávio Bolsonaro.
Acciones legales y protección de datos
Además de acudir a la máxima instancia judicial del país, la coalición progresista interpuso una queja formal ante la Agencia Nacional de Protección de Datos. Los representantes de la campaña sostienen que existen «evidencias» claras de que la compañía propietaria de Facebook e Instagram está adoptando prácticas que perjudican la difusión de su mensaje político en un momento crucial de la contienda.
Restricciones y problemas de visibilidad
El equipo de comunicación detalló que varios de los mensajes publicados durante la semana sufrieron «interrupciones» anómalas en el contador de visualizaciones. Esta situación limitó drásticamente el impacto de sus propuestas en las redes sociales. Asimismo, denunciaron que desde el viernes se impidió de forma arbitraria que la cuenta oficial del candidato pudiera emitir nuevos contenidos en Instagram, bloqueando una herramienta fundamental para la movilización.
Falta de transparencia empresarial
Ante las quejas formales, la corporación tecnológica argumentó que los contratiempos obedecen a «fallos técnicos» generalizados que también habrían impactado a otros anunciantes de la plataforma. Sin embargo, la candidatura gubernamental desestimó estos argumentos al señalar que la corporación jamás aportó pruebas verificables que respalden dicha versión técnica.
«La completa ausencia de transparencia en los sistemas de la empresa hace que esas explicaciones sean escasas y opacas», puntualizó la campaña a través de un comunicado oficial difundido este fin de semana.
El pulso electoral en las redes
Este conflicto digital surge justo cuando el bloque progresista implementa una estrategia renovada en el entorno online. Tras alcanzar el 45% de los votos en la primera vuelta celebrada el domingo anterior —frente al 47% obtenido por el sector ultraderechista y una brecha de poco más de dos millones de papeletas—, la estrategia busca captar al electorado abstencionista.
Con nuevos formatos audiovisuales adaptados para internet, la campaña intenta revertir el resultado de cara al enfrentamiento definitivo programado para el próximo 25 de octubre, un objetivo que ahora choca frontalmente con estas disputas sobre el control y la neutralidad de las grandes plataformas tecnológicas.
