La tranquilidad laboral de un trabajador de seguridad privada en el municipio de Tecámac se transformó en una pesadilla constante, luego de convertirse en blanco de amenazas de muerte y exigencias económicas ilegales atribuidas a un sujeto que presuntamente opera para la organización conocida como USON.
De acuerdo con la información recabada sobre este caso de intimidación, el empleado encargado de la vigilancia de un fraccionamiento residencial comenzó a recibir llamadas y mensajes intimidatorios en los que se le exigía el pago inmediato de 5 mil pesos en efectivo bajo la promesa de no atentar contra su integridad física ni la de su familia.
El modus operandi de la extorsión en zonas residenciales
Este tipo de delitos pone en evidencia la vulnerabilidad a la que se enfrentan diariamente los elementos de seguridad en accesos y casetas de control. Los delincuentes suelen utilizar tácticas de presión psicológica, escudándose en el nombre de grupos delictivos locales, para infundir temor y doblegar a trabajadores que perciben ingresos modestos.
En este escenario particular, el agresor utilizó el nombre de la mencionada agrupación para legitimar sus amenazas, advirtiendo al guardia sobre las consecuencias de no entregar la cantidad exigida en el plazo fijado por los extorsionadores.
Llamado urgente a las autoridades de seguridad
Ante la gravedad de la situación, el afectado y sus allegados exigen la intervención inmediata de las corporaciones policiales y de la fiscalía estatal para garantizar su protección, identificar al responsable y desarticular la red de extorsión que opera en la región mexiquense.
Las autoridades locales han reiterado en diversas ocasiones la importancia de denunciar estos ilícitos a través de las líneas de emergencia, recordando que la colaboración ciudadana resulta fundamental para frenar las operaciones de los grupos dedicados al cobro de piso y la extorsión en zonas habitacionales.
