
Un ingeniero de OpenAI fue detenido por ocultar un dispositivo de grabación en una sala de conferencias de la empresa. Las autoridades afirmaron que el aparato estaba escondido detrás de un televisor y oculto con papel higiénico. Abdulrahman Alfozan, el empleado de origen saudí, habría colocado la grabadora en una sala que se usaba para discutir sobre investigación, estrategia y productos de OpenAI.
En una publicación en su cuenta de X, OpenAI dijo que descubrió un “dispositivo de grabación sofisticado” que estaba oculto dentro de una de sus oficinas. La compañía reportó el hecho al FBI, que arrestó al acusado y comenzó una investigación para conocer lo ocurrido. OpenAI añadió que no hay indicios de que el empleado accediera o exfiltrara información confidencial, como pesos de modelos, código fuente o datos de clientes.
De acuerdo con The San Francisco Standard, el dispositivo apareció durante una revisión del equipo de vigilancia el pasado 30 de septiembre. El aparato se encontraba conectado al puerto USB de un televisor, el cual estaba instalado en una sala de reuniones ejecutiva. OpenAI cree que Alfozan lo instaló el 28 de septiembre e intentó esconderlo usando papel higiénico para que pasara desapercibido.

La sala donde encontraron la grabadora es usada para asuntos confidenciales, como investigación de modelos, próximos productos o relaciones con los gobiernos. Según la denuncia, Alfozan no tenía autorización para entrar ni para asistir a reuniones allí, aunque las cámaras de seguridad lo captaron cerca en varias fechas anteriores al hallazgo.
¿Qué se sabe del ingeniero detenido por espiar a OpenAI?
Abdulrahman Alfozan, un ingeniero de 35 años de nacionalidad saudí, trabajaba en OpenAI desde julio de 2025. El perfil de LinkedIn del acusado detalla que se desempeñaba como líder de ingeniería de la plataforma de agentes de IA, y anteriormente había laborado en Meta como ingeniero de sistemas. Alfozan cuenta con un máster en Ciencia de Datos por la Universidad de Berkeley e hizo prácticas en Microsoft, SAP y Akamai.
Según la acusación, Alfozan usó una herramienta de productividad para preguntar por direcciones de edificios, salas, aforos y calendarios, así como la ubicación de reuniones con directivos y socios externos. Entre el 24 y el 30 de septiembre, una cuenta asociada a su pareja preguntó a un chatbot cómo construir una grabadora y operarla vía remota. Estas consultas continuaron el 27 y el 28 de ese mes, cuando la misma cuenta pidió información por el modelo del dispositivo de grabación que apareció en las oficinas de OpenAI.

En el historial de conversaciones se encuentran peticiones sobre cómo construir una grabadora de audio continua y cómo cifrar la tarjeta SD. La denuncia menciona que el 5 de octubre, Alfozan entró en la sala y pareció mirar detrás del televisor. Ese mismo día, el acusado dejó una bolsa en otra estancia, en la cual se encontró su cartera, un documento de identidad y un segundo aparato de grabación similar al primero.
ChatGPT usó la IA para analizar el dispositivo
En su comunicado oficial, OpenAI reveló que usó sus modelos de IA para identificar el aparato y analizar imágenes forenses de su almacenamiento. La compañía lo describió como sofisticado, con cifrado avanzado y un mecanismo de transferencia de datos pensado para eludir controles. OpenAI dijo tener pruebas de que Alfozan quería colocar más grabadoras.
Los fiscales federales acusaron a Abdulrahman Alfozan de usar o intentar usar un dispositivo para interceptar comunicaciones orales. De ser encontrado culpable, el antiguo empleado de OpenAI enfrentaría una pena de hasta cinco años de prisión y una multa de 250.000 dólares. Por el momento no hay evidencia del motivo ni de que actuara en nombre de un gobierno extranjero, aunque el director del FBI añadió que proteger la IA estadounidense es una prioridad.
Seguir leyendo: OpenAI descubre una grabadora escondida en sus oficinas y el FBI detiene a un empleado
