Una intensa búsqueda emprendida por el propietario de un conocido establecimiento comercial en el estado de Guerrero concluyó con éxito, luego de que el empresario consiguiera ubicar y reunir a los colaboradores de una conocida refresquera que intervinieron de manera oportuna para poner a salvo a su esposa e hija durante el impacto del meteoro.
Un rescate al límite en la avenida Cuauhtémoc
Los hechos tuvieron lugar en una de las vialidades más transitadas del puerto turístico, específicamente sobre la avenida Cuauhtémoc. En ese punto, el automóvil en el que se trasladaban Pamela Navarrete y su hija de tres años quedó varado en medio de una intensa anegación provocada por las precipitaciones asociadas al huracán Simón. La fuerza del caudal comenzó a arrastrar el vehículo con ambas tripulantes a bordo, generando una situación de extremo peligro.
Ante la emergencia, personal operativo que realizaba labores de distribución en un camión de Coca-Cola se percató del riesgo y utilizó su unidad vehicular para bloquear parcialmente la corriente, disminuyendo su impacto. Simultáneamente, un transeúnte que aguardaba el transporte público en las inmediaciones de una estación del Acabús se aproximó al automóvil para abrir las puertas y facilitar la evacuación segura de la madre y la menor.
La búsqueda y el emotivo reencuentro
Conmovido por la valentía de los involucrados, el dueño del restaurante La Pequeña España difundió su caso a través de plataformas digitales con el objetivo de dar con el paradero de los héroes anónimos. La campaña digital dio frutos pocos días después, permitiéndole organizar un desayuno para expresar su gratitud cara a cara con los trabajadores, quienes fueron identificados como Constantino, José Luis y José Manuel.
Durante el encuentro, el empresario no escatimó en muestras de reconocimiento hacia los empleados de la compañía refresquera por arriesgar su integridad física. Como retribución permanente por haber evitado una tragedia familiar, el restaurantero tomó una decisión sin precedentes:
“Les ofreció a los trabajadores y a sus familias comida gratuita de por vida en su establecimiento. También les abrió las puertas para celebrar cumpleaños, graduaciones y otras ocasiones especiales, al asegurar que desea mantenerlos cerca de su familia después de la ayuda que recibió de ellos.”
Reconocimiento institucional a la solidaridad
La acción heroica no pasó desapercibida para el corporativo. Directivos de Coca-Cola FEMSA México hicieron un reconocimiento público a la labor de sus colaboradores, entregándoles una distinción oficial en su centro de trabajo por su espíritu de servicio y compromiso comunitario en momentos críticos.
Asimismo, el restaurantero confirmó que el joven ciudadano que participó en el auxilio desde la parada del transporte público también fue localizado y homenajeado. De esta manera, lo que pudo convertirse en una lamentable tragedia derivada de los fenómenos meteorológicos en Acapulco, se transformó en un testimonio perdurable de empatía, unión y profunda gratitud ciudadana.
