La reconocida intérprete española Amaia Montero, conocida por su trayectoria como la voz principal de la agrupación La Oreja de Van Gogh, hizo frente a los cuestionamientos y juicios emitidos sobre su aspecto físico y su indumentaria durante sus recientes actuaciones en territorio español. La artista optó por utilizar los versos del célebre cantautor Joaquín Sabina para fijar su postura frente a las críticas que inundaron las plataformas virtuales tras sus conciertos.
La respuesta a la polémica en internet
Por medio de una actualización en su cuenta oficial de Instagram, la vocalista difundió una imagen junto a una cita célebre: “Siempre tuve la frente muy alta, la lengua muy larga y la falda muy corta”, fragmento perteneciente al conocido tema 19 días y 500 noches. Este pronunciamiento fue visto por sus seguidores y diversos medios como una contestación directa y con matices irónicos hacia los usuarios que criticaron tanto su apariencia corporal como los atuendos seleccionados para sus intervenciones en vivo.
El debate digital cobró fuerza tras las actuaciones multitudinarias que la banda ofreció los días 9 y 10 de octubre en el recinto del pabellón Príncipe Felipe. Para uno de dichos eventos musicales, la intérprete lució un atuendo compuesto por un vestido oscuro de corte entallado, mangas con volumen y un llamativo lazo posterior, complementado con un calzado en tonalidad amarillo fluorescente. Dicha combinación desató una ola de opiniones encontradas en los espacios digitales.
Respaldos del medio artístico y su entorno cercano
Más allá de las críticas centradas en su ropa y en su desempeño vocal, la publicación de la artista generó una ola masiva de solidaridad respaldada por admiradores y personalidades del entretenimiento. Entre las reacciones favorables destacaron los mensajes del modelo internacional Jon Kortajarena, las actrices Paula Echevarría y Alejandra Prat, así como el de su propia hermana y colaboradora en temas de imagen, Idoia Montero.
Una esperada etapa musical
La reincorporación de Amaia Montero al proyecto musical de La Oreja de Van Gogh ha desatado una enorme expectación entre los entusiastas del grupo, situándose de nuevo en el centro de la atención mediática tras casi dos décadas de su separación inicial. Ante el escrutinio público constante, la artista ha demostrado que prefiere responder mediante el arte y la poesía urbana, esquivando las polémicas directas con sus críticos.
