El fenómeno de Silicon Valley salta a la gran pantalla
La expectación entre los seguidores de los grandes escándalos corporativos tecnológicos ha alcanzado un nuevo nivel. El largometraje documental titulado You can see everything, enfocado en la controvertida figura de Elizabeth Holmes y dirigido por el singular cineasta Nathan Fielder, aterrizará en las salas de cine españolas tras desatar una auténtica revolución en el entorno digital.
Hace ya varios años que la fundadora de la compañía Theranos fue condenada judicialmente, un desenlace que puso fin a una de las mayores imposturas del sector biotecnológico. En su momento dorados, Elizabeth Holmes logró convencer a inversores y medios especializados de que poseía una tecnología capaz de efectuar diagnósticos médicos completos empleando exclusivamente una minúscula muestra de sangre. Su carisma y ambición la catapultaron a la fama mundial, llegando a ser considerada por muchos como la heredera natural de Steve Jobs. Sin embargo, todo aquel imperio de apariencia futurista se derrumbó al descubrirse que los supuestos avances médicos eran completamente falsos.
Fecha confirmada para su debut en España
La producción audiovisual, cuya gestación comenzó de forma imprevista justo antes de que la empresaria ingresara en un centro penitenciario, podrá verse finalmente en la cartelera nacional. De acuerdo con la información oficial aportada por la distribuidora Avalon, el largometraje You can see everything se estrenará en cines el 12 de febrero de 2027, permitiendo al público adentrarse en los aspectos más oscuros e inexplorados de este sonado caso.
Un proyecto audiovisual marcado por la tensión y la realidad
Pese a que los detalles de su proceso judicial y posterior condena a 11 años de prisión son ampliamente conocidos por la opinión pública, la génesis de este proyecto cinematográfico posee matices insólitos. Justo un mes antes de su encarcelamiento, la propia Holmes se puso en contacto con el creador y comediante Nathan Fielder —reconocido por explorar habitualmente los difusos límites entre la ficción y el documental— con la pretensión inicial de registrar su día a día.
Lo que en principio se planteó como una colaboración de corta duración que abarcaría apenas unas semanas junto a su núcleo familiar, derivó en un seguimiento mucho más profundo. Fielder continuó visitándola y filmando material incluso tras su ingreso en la cárcel al quedar fascinado por la compleja y turbadora psicología de la protagonista. El resultado ha generado una enorme expectación internacional y la crítica especializada ha definido la obra como “una experiencia transformadora”.
