El fin de una hegemonía histórica en el torneo
La tradicional Copa Fundación Chihuahua de fútbol vivió un momento histórico e inesperado luego de que se confirmara el fin de una era dorada. El conjunto dominador de los últimos años, encabezado por Carlos Loya, vio interrumpida su exitosa racha tras ceder el trono en la edición actual, abriendo paso a un nuevo monarca en el circuito.
Durante cinco torneos consecutivos, la escuadra patrocinada y dirigida por el propio Loya había mantenido el control absoluto de la competencia. Sin embargo, el destino tenía preparado un giro radical para este certamen en la categoría de 60 y mayores, donde la competitividad y el nivel de exigencia alcanzaron su punto más álgido.
La caída de los favoritos en semifinales
El camino hacia la gloria estuvo lleno de sorpresas desde las fases definitivas. El equipo pentacampeón contaba una vez más con la distinguida presencia en el terreno de juego de Marcelino Bernal, emblemático mundialista mexicano en la justa de 1994, quien aportó su vasta experiencia por sexto año consecutivo.
A pesar de contar con figuras de gran jerarquía en su plantel, la escuadra de Loya no pudo superar la fase de semifinales. En dicha instancia se cruzaron con un combativo y sorprendente equipo de la Selección de Parral, el cual demostró una enorme capacidad táctica y mental para dar la campanada y avanzar al duelo por el título.
Una final dramática definida desde los once pasos
El partido definitivo reunió a los parralenses frente al cuadro de los Broncos de Reynosa, una plantilla aguerrida que llegó con la firme convicción de llevarse el trofeo a territorio tamaulipeco. El encuentro sobre el césped resultó sumamente disputado, táctico y con pocas concesiones en las zonas de creación.
Tras el tiempo reglamentario y los periodos suplementarios correspondientes, el marcador electrónico se mantuvo inmóvil con un empate sin goles (0-0). La tensión se apoderó de los asistentes mientras el título se definía mediante la dramática vía de los tiros penales.
En la instancia definitiva, los representantes de Reynosa mostraron mayor precisión y temple bajo presión, superando a sus adversarios para consagrarse como los flamantes campeones de la categoría. De esta manera, la Copa Fundación Chihuahua despide a su antiguo dominador y da la bienvenida a un monarca inédito que quedará grabado en la historia del torneo.
