El origen de una solución innovadora
Lo que comenzó a gestarse tras un siniestro doméstico ocurrido en 2024 en la ciudad fronteriza de Reynosa, se ha transformado en una alternativa tecnológica de alto impacto. Un grupo de talentosos alumnos de Tecmilenio canalizó la preocupación por la seguridad habitacional en el desarrollo de TERMIKA, un recubrimiento especializado para inhibir la propagación de llamas elaborado a partir de la reutilización de neumáticos desechados.
Esta fórmula protectora se encuentra diseñada para adherirse de manera eficiente sobre materiales altamente inflamables como la madera y la tablaroca. Su propósito fundamental radica en retrasar el inicio de la combustión y ralentizar el avance del fuego, otorgando así un margen vital para la evacuación segura de familias en viviendas, oficinas y complejos comerciales.
Sostenibilidad y economía circular
El núcleo de este desarrollo tecnológico aprovecha un compuesto carbonoso derivado de llantas fuera de uso, abordando simultáneamente dos problemáticas apremiantes: la seguridad contra siniestros y la gestión ambiental de residuos urbanos. Cabe destacar que este esfuerzo coincide con las estrategias nacionales impulsadas por instancias como la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales y el sector industrial para fomentar la economía circular del caucho.
Tras un riguroso proceso de pruebas y optimización científica, el proyecto escaló posiciones en el certamen estatal organizado por el Consejo Tamaulipeco de Ciencia y Tecnología. En la competencia de 2026, que convocó a 750 proyectos en todo el territorio, la iniciativa se coronó como el Ganador Absoluto de la fase estatal.
Proyección internacional y camino a Kuwait
Este logro le otorga al grupo el derecho de representar a la entidad en la fase nacional y los catapulta directamente a la MILSET Expo-Sciences International 2027, un escaparate global que tendrá lugar en la Universidad de Kuwait en noviembre de dicho año. Paralelamente, los creadores gestionan los trámites legales ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial para asegurar la patente y el registro comercial de la fórmula.
El equipo multidisciplinario está conformado por José Pedro Sánchez Barrón, Felipe Alcalá Rosas, Valeria Luna García, Mayrin Meléndez Salas y Oshi Samantha Montañez García, quienes provienen de distintas áreas profesionales.
«Unos cuantos minutos pueden salvar muchísimas vidas», resume Valeria Luna, integrante del proyecto.
Por su parte, el Dr. Luis Gutiérrez Aladro, vicerrector académico de la institución, destacó el rigor científico y el sentido social con el que se desarrolló la propuesta, subrayando la importancia de formar profesionistas orientados a resolver necesidades reales de la sociedad mediante la investigación empírica.
