El mandatario estadounidense relaciona la crisis francesa con la llegada de extranjeros
El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha aprovechado las recientes movilizaciones sociales registradas en territorio francés para intensificar su postura contraria a la llegada de extranjeros. Mientras las protestas ciudadanas se originaron inicialmente por el deterioro y la precariedad del sistema educativo público en el país europeo, el líder político optó por desviar el foco hacia su agenda ideológica más radical de cara a los comicios legislativos del 3 de noviembre.
Durante una comparecencia ante los medios de comunicación en la Casa Blanca previa a su viaje rumbo a Kansas, el dirigente norteamericano insistió de manera reiterada en que los altercados públicos responden de forma exclusiva a factores migratorios, desestimando las demandas originales de los manifestantes y utilizando una retórica de carácter xenófobo.
Acusaciones directas contra Emmanuel Macron y la gestión de fronteras
En sus declaraciones públicas, el exmandatario no dudó en arremeter contra las decisiones políticas del actual jefe de Estado francés, Emmanuel Macron, al que recriminó públicamente no haber aplicado medidas drásticas de control fronterizo con anterioridad para frenar la entrada masiva de población extranjera.
“Dejan entrar en su país a gente que no aprecia sus edificios, no aprecian su arte. Han arruinado su país”, ha afirmado el presidente de EEUU: “París va a convertirse muy pronto en una ciudad musulmana. Emmanuel Macron debería haber cerrado sus fronteras hace mucho tiempo. Yo le dije que lo hiciera”.
Asimismo, el político republicano enfatizó que la situación actual en el país europeo representa un escenario alarmante y aseguró que este tipo de advertencias ya se las ha trasladado de forma directa a otros líderes internacionales de primer nivel, incluyendo al mandatario ruso Vladímir Putin.
Advertencias globales sobre el control migratorio
El discurso del líder estadounidense se centró en la necesidad urgente de blindar las fronteras nacionales como única vía para evitar la supuesta destrucción de la identidad cultural y arquitectónica de las naciones occidentales, insistiendo en que el fenómeno migratorio actual pone en riesgo la estabilidad interna de los Estados.
“Lo de Francia es una situación muy triste. Lo que está pasando en Francia tiene que ver con la inmigración, no con los colegios, ni con nada más, es la inmigración. Le dije al presidente Macron: ‘!Cierra tus fronteras!”, reiteró el dirigente frente a la prensa acreditada antes de abandonar Washington.
Para concluir sus valoraciones, el referente de la ultraderecha estadounidense reforzó su mensaje de intolerancia al señalar que los países europeos se enfrentan a un proceso irreversible de pérdida de control territorial frente a los nuevos flujos de población: “Se lo he dicho a Putin. Se lo he dicho a otros. Se lo dije a Putin en relación con Rusia, aunque fuera por otro tema, pero hablamos de ello. Se lo dije a Macron. Se lo dije a todos estos líderes: más vale que vigiléis vuestras fronteras porque vuestros países se están destruyendo”.
