El Partido Acción Nacional condena la politización de la justicia
La dirigencia del Partido Acción Nacional en la entidad ha fijado una postura firme frente a los recientes acontecimientos jurídicos que involucran al ex fiscal César Jáuregui Moreno. Durante sus declaraciones públicas, la líder estatal de esta fuerza política, Daniela Álvarez, denunció que las acciones emprendidas desde el ámbito federal responden a una estrategia de carácter político y partidista más que a una búsqueda genuina de impartición de justicia.
El posicionamiento se da luego de que un juez del orden local determinara otorgar medidas cautelares que le permitían al exfuncionario enfrentar sus acusaciones en libertad. Sin embargo, de manera casi inmediata, se cumplimentó una orden de aprehensión de carácter federal, situación que detonó la controversia y las críticas por parte de la cúpula panista.
Diferencias entre procesos y dudas sobre el actuar federal
Ante la complejidad del escenario legal, la dirigente explicó que existen dos procesos totalmente independientes: uno correspondiente al fuero común y otro de índole federal. Bajo este argumento, hizo un llamado público a evitar juicios adelantados y a permitir que los órganos impartidores de justicia actúen con base en pruebas sólidas y estricto apego a la legalidad.
No obstante, la representante partidista puso en tela de juicio el tiempo en el que operó la Fiscalía General de la República, señalando que la ejecución del mandamiento federal, apenas horas después de la resolución estatal, alimenta las sospechas sobre una posible consigna política detrás del caso.
Críticas hacia la aplicación selectiva de la ley
En su mensaje, la dirigente no escatimó críticas hacia el partido gobernante a nivel nacional, al que acusó de aplicar un criterio desigual y faccioso en los temas de procuración de justicia. Según sus palabras, mientras se utiliza la maquinaria del Estado para hostigar a los opositores políticos, se mantiene una actitud de protección y tolerancia hacia los escándalos de sus propios correligionarios.
Asimismo, aclaró que la postura de su partido no es la de solapar conductas irregulares, reiterando que cualquier ciudadano que haya desempeñado un encargo público tiene la obligación de rendir cuentas claras ante los tribunales si así se le requiere.
Llamado a la unidad interna en Chihuahua
Hacia el cierre de su intervención, la dirigente panista exhortó a las bases y a la estructura de su instituto político a conservar la cohesión frente a la presión mediática y gubernamental generada por este proceso. Insistió en que las coyunturas complejas no deben fracturar a la militancia, sino fortalecer su postura institucional.
Para concluir, la líder estatal reiteró la defensa de la soberanía y la estabilidad regional con una contundente declaración: “Que quede claro, Chihuahua no se entrega, no se negocia, se defiende, vamos juntos”, enfatizando que el partido se mantendrá vigilante del desarrollo de las investigaciones y firme en sus principios ideológicos.
