Jalisco vive su segunda megamarcha masiva contra la crisis hídrica y los arrestos policiales
Una nueva ola de indignación ciudadana inundó las principales calles de la capital de Jalisco. Miles de habitantes se congregaron para manifestar su descontento ante las persistentes fallas en el suministro básico y para exigir cuentas claras sobre los recientes operativos de seguridad.
Protesta ciudadana en defensa del recurso vital
La movilización se llevó a cabo el domingo 18 de octubre en la Zona Metropolitana de Guadalajara, Jalisco, consolidándose como la segunda megamarcha por el agua limpia en menos de dos semanas. Los contingentes partieron desde el emblemático Parque Revolución, popularmente conocido como Parque Rojo, con rumbo hacia la sede del poder ejecutivo estatal.
Durante el recorrido, los autoconvocados externaron su rechazo categórico a la privatización del servicio y exigieron garantías institucionales para el libre ejercicio de la protesta social. Asimismo, un sector importante de los inconformes colocó sobre la mesa la solicitud formal para la revocación de mandato del gobernador Pablo Lemus Navarro, argumentando una omisión sistemática frente a las demandas ciudadanas.
Incidentes y tensión durante el avance del contingente
El desarrollo de la marcha se vio interrumpido momentáneamente por la irrupción de un grupo de personas con el rostro cubierto, quienes detonaron artefactos explosivos y lanzaron una bomba molotov. Estos actos generaron fricciones al interior de la manifestación, donde los propios asistentes increparon a los encapuchados para exigirles que se retiraran del contingente pacífico.
Diversas agrupaciones sociales que promovieron la convocatoria señalaron públicamente que la intervención de estos grupos tenía como propósito desvirtuar la naturaleza de la protesta pacífica y justificar futuras acciones de control en contra de los ciudadanos.
Antecedentes de violencia y exigencia de justicia
Esta demostración de fuerza social surge exactamente una semana después de que una manifestación similar concluyera en fricciones directas con elementos de seguridad en las inmediaciones de Casa Jalisco. Aquella jornada dejó un saldo de 39 detenciones y múltiples testimonios sobre agresiones físicas y uso desproporcionado de la fuerza pública.
Ante la presión social y mediática generada por estos eventos, las instancias gubernamentales informaron sobre el inicio de indagatorias en contra de los oficiales presuntamente involucrados en los abusos.
Una problemática que persiste en los hogares
La raíz del malestar social se encuentra en la deficiente calidad del recurso que llega a los domicilios de múltiples colonias metropolitanas. Los residentes han denunciado de manera reiterada la presencia de líquido turbio, partículas sedimentadas y fuertes olores fétidos.
Por este motivo, las agrupaciones ciudadanas recalcaron que mantendrán las movilizaciones hasta obtener soluciones técnicas verificables, transparencia absoluta en la gestión hídrica y pleno respeto a los derechos humanos de quienes alzan la voz.
