El contexto de una tragedia laboral
A un año de los trágicos hechos que conmovieron al gremio informativo y a la industria del entretenimiento en México, el caso en torno al festival musical sigue generando exigencias de justicia. El luctuoso suceso ocurrió el 5 de abril de 2025, fecha en la que los comunicadores Miguel Ángel Rojas Hernández y Citlali Berenice Giles Rivera perdieron la vida mientras cumplían con sus labores de cobertura periodística en el evento masivo.
La noticia de su fallecimiento desató una ola de indignación nacional, poniendo sobre la mesa las precarias condiciones de seguridad y la falta de garantías bajo las cuales operan muchos profesionales de la comunicación en grandes eventos culturales y deportivos en el país. Desde entonces, familiares, colegas y diversas organizaciones civiles han mantenido una vigilancia constante sobre el desarrollo de las investigaciones ministeriales.
Avances en las indagatorias y responsabilidades legales
A pesar del tiempo transcurrido desde aquel fatídico día en el recinto del festival, el proceso judicial ha avanzado de manera lenta, lo que mantiene en la incertidumbre a los seres queridos de las víctimas. Los equipos jurídicos que representan a las familias de Miguel Ángel Rojas Hernández y Citlali Berenice Giles Rivera han señalado reiteradamente que la búsqueda de justicia no debe detenerse en la identificación de culpables materiales, sino que debe alcanzar a toda la cadena de mando responsable de la logística y la seguridad del evento.
Las autoridades correspondientes han enfrentado presiones para esclarecer si las empresas organizadoras cumplieron con los protocolos de protección civil obligatorios para salvaguardar la integridad no sólo de los asistentes, sino también del personal técnico, operativo y de prensa que labora al interior del festival. La exigencia principal apunta a que se finquen responsabilidades penales y civiles contra quienes hayan incurrido en omisiones o negligencias que derivaron en esta irreparable pérdida humana.
El llamado permanente del gremio periodístico
La memoria de Miguel Ángel Rojas Hernández y Citlali Berenice Giles Rivera continúa viva en cada protesta y pronunciamiento emitido por asociaciones de periodistas, quienes denuncian la vulnerabilidad sistemática a la que se enfrentan los trabajadores de la información. El caso del festival se ha convertido en un símbolo de la urgente necesidad de regular de manera más estrictas las condiciones laborales en los eventos masivos privados.
Organizaciones defensoras de derechos humanos y de la libertad de expresión han enfatizado que la cobertura de festivales y eventos culturales nunca debe representar un riesgo mortal para los comunicadores. Mientras los tribunales continúan analizando las pruebas y desahogando las diligencias correspondientes, la exigencia central se mantiene firme: justicia total y cero impunidad para que tragedias de esta magnitud no vuelvan a repetirse en el sector del entretenimiento nacional.
