Por José Tadeo Herrera
La emoción y el dramatismo se apoderaron de los octavos de final del certamen copero nacional, donde el conjunto de Anzoátegui FC protagonizó la campanada de la jornada al dejar en el camino a Metropolitanos FC. El boleto a la siguiente instancia se decidió mediante una infartante tanda de penaltis que culminó 3-4, luego de que el enfrentamiento culminara con un empate 1-1 durante los noventa minutos reglamentarios disputados sobre el césped del Estadio Olímpico de la UCV.
Gracias a esta gesta a domicilio, la escuadra aurirroja se mete de lleno entre los ocho mejores equipos de la competencia y ya tiene la mirada puesta en su próximo escollo en el calendario, donde se medirá cara a cara frente al Deportivo La Guaira.
Intensidad y paridad en el tiempo regular
Desde el silbatazo inicial, el planteamiento estratégico de la visita demostró ser sumamente disciplinado, apostando por transiciones rápidas y aprovechando los espacios que dejaba el rival en la zona defensiva. La recompensa a este trabajo táctico llegó en la primera mitad, específicamente en la fracción 33, cuando Guillermo «Memo» Marín capitalizó una desatención en la zaga local para romper el cero con una soberbia maniobra individual que silenció el recinto universitario.

Para el complemento, el combinado capitalino se vio en la obligación de adelantar sus líneas de forma masiva, generando un asedio constante sobre el área oriental mediante centros al área y jugadas a balón parado. Cuando la victoria visitante parecía un hecho consumado, la persistencia de los locales encontró premio en la última jugada del compromiso. Apareció Marlon Díaz sobre el minuto 90’+1 para cazar un balón suelto en las inmediaciones del área chica, decretando el 1-1 definitivo que obligó a estirar la definición hasta la tanda de los doce pasos.
Los lanzamientos desde el punto penal sentencian la serie
La tensión alcanzó su punto máximo en la instancia definitiva, donde la eficacia ofensiva y la templanza mental marcaron el destino de ambos contendientes. Por el lado de Metropolitanos FC, lograron convertir sus ejecuciones Robert Garcés, Jhonney Riasco y Yeferson Caricote, mientras que la fortuna esquivó los remates de Rafael Sangiovani, cuyo disparo se marchó desviado, y de Agustín Bianciotti, quien envió su cobro por encima del travesaño.
En la vereda de enfrente, el bando de Anzoátegui FC mantuvo la precisión quirúrgica necesaria por intermedio de Edanyilber Navas, Emerson Ruiz y Carlos Lujano. La responsabilidad del cobro definitivo recayó en los botines de Carlos Cermeño, quien no falló y transformó el penal que desató la euforia y aseguró la clasificación histórica de su equipo.
