Un descenso histórico en la tranquilidad urbana
Durante el mes de septiembre de 2026, el clima de tranquilidad en las zonas urbanas del país mostró un avance significativo al ubicarse la percepción de inseguridad en un 58.1%. Esta cifra representa el porcentaje más bajo registrado desde el inicio de este seguimiento estadístico en 2013. Según los datos revelados por la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU), publicada por el INEGI, se observa una disminución sostenida en la cantidad de ciudadanos adultos que consideran riesgoso residir en sus respectivas demarcaciones, destacando que 28 ciudades registraron mejoras significativas en comparación con el mismo periodo del año anterior.
Los municipios con mayor y menor sensación de riesgo
A pesar de la tendencia nacional a la baja, el panorama territorial mantiene marcadas diferencias. Entre las demarcaciones que concentran los índices más elevados de temor ciudadano se ubica Irapuato, Guanajuato, donde el 90.5% de los habitantes expresó sentirse vulnerable. La lista de las zonas más críticas la complementan Chilpancingo de los Bravo, Guerrero, con un 86.9%, y Mazatlán, Sinaloa, con un 85.8%.
En el extremo opuesto, las localidades que reflejaron los niveles más reducidos de percepción negativa fueron San Pedro Garza García, Nuevo León, con apenas un 5.8%, seguida por la alcaldía Benito Juárez, Ciudad de México, con un 13.8%. Asimismo, tanto San Nicolás de los Garza, Nuevo León, como Piedras Negras, Coahuila, compartieron una marca favorable al registrar ambas un 14.3%. Las autoridades recuerdan que estos indicadores reflejan el sentir de la ciudadanía y no equivalen directamente al volumen de delitos denunciados.
El estudio estadístico también documentó reducciones importantes en diversas dinámicas delictivas cotidianas. Por ejemplo, la proporción de residentes que atestiguaron o escucharon sobre atracos en las inmediaciones de sus hogares disminuyó hasta el 45.3%, estableciendo otro mínimo histórico para este rubro. Paralelamente, los incidentes relacionados con detonaciones frecuentes de armas de fuego experimentaron una contracción del 16.7% frente al cierre de 2024, mientras que la vulnerabilidad percibida en los planteles escolares se mantuvo contenida en el 12.2%.
Reacciones oficiales ante los indicadores
Ante estos resultados, el titular de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, subrayó la importancia de estos avances y afirmó que la administración federal continuará apostando por estrategias basadas en labores de inteligencia, investigación policial, atención a las raíces de la violencia y una estrecha colaboración con los gobiernos estatales. Los especialistas coinciden en que, si bien el promedio nacional muestra una mejoría notable, el análisis de la seguridad pública requiere examinar las realidades particulares de cada región para consolidar la paz a largo plazo.
