Una estrategia electoral centrada en el físico masculino
Durante un mitin político celebrado en Youngstown, Ohio, el expresidente Donald Trump sorprendió a los asistentes al desviar su discurso oficial para centrarse en la anatomía del senador republicano Jon Husted. A sus 80 años, el exmandatario explicó que, al enterarse del pasado deportivo universitario de Husted, comenzó a analizar minuciosamente su condición física de cara a las elecciones legislativas.
“No suelo hacer esto con los hombres, pero empecé a examinar su cuerpo porque no sabía que era un gran atleta. Lo miré de arriba abajo. Le miré el trasero y… bueno, lo miré todo. Después, me fijé en sus manos. Mirad sus manos. Tiene algo así como… garras”, expresó Trump ante la audiencia con un tono de abierta admiración hacia el político de 59 años.
Inspecciones corporales en diferentes estados
Este comportamiento no se ha limitado a un único evento, sino que se ha convertido en una constante dentro de su recorrido por diversos estados para impulsar a los candidatos conservadores. Semanas más tarde, en un acto proselitista en Kentucky, el líder republicano retomó sus particulares valoraciones físicas con un nivel de detalle todavía mayor y ausente de filtros.
“Examiné su culo”, declaró el dirigente refiriéndose nuevamente a Husted, quien no se encontraba presente en el recinto. “Luego observé los hombros. Le miré los pies. Le miré la mano. Le observé la línea de la mandíbula. Lo estudié. Tiene una buena mandíbula”, añadió, puntualizando además que al darle una palmada en la espalda su físico se sentía como un “trozo de acero”.
La lista de aspirantes evaluados públicamente por el expresidente continúa sumando nombres en plena recta final hacia los comicios del 3 de noviembre. Figuras como Ed Gallrein, un exmiembro de los Navy SEAL de 68 años, han sido descritas por Trump de forma entusiasta como un “hombre perfecto” y un tipo sumamente magnífcio tras su llegada a la contienda política.
Reacciones encontradas en los medios de comunicación
La inusual tendencia dialéctica no ha pasado desapercibida para los analistas ni para los principales canales de televisión del país. En la cadena CNN, el presentador Anderson Cooper abordó el asunto con ironía al mostrar diversos fragmentos de los discursos presidenciales, mientras que en Fox News el conductor Jesse Watters intentó restarle importancia cultural a las palabras del líder político.
“Trump dice muchas cosas que todos pensamos, pero que no decimos. A veces suena un poco gay. Pero él puede permitírselo porque es heterosexual”, argumentó Watters durante su emisión, asegurando que se trataba simplemente de la forma en que suelen expresarse habitualmente los hombres al valorar las capacidades atléticas.
Pese al debate mediático generado en torno a sus intervenciones, las encuestas apuntan a un panorama complejo para los candidatos conservadores en las urnas. Mientras tanto, las recurrentes descripciones sobre la fortaleza corporal, la robustez de los hombros y la apariencia de diversos políticos se han consolidado como un sello impredecible e indiscutible dentro de los discursos de campaña del expresidente estadounidense.
