Miles de fieles se congregan en la capital para rendir tributo a San Judas Tadeo
Como cada año en esta fecha emblemática, el fervor religioso volvió a desbordar las calles aledañas al Templo de San Hipólito, ubicado en la zona centro, donde una multitud de creyentes se dio cita para manifestar su devoción a uno de los santos más convocantes de la fe católica.
Desde tempranas horas, la circulación vehicular se vio modificada ante el arribo masivo de peregrinos provenientes de diversas demarcaciones y estados vecinos. Los asistentes portaban imágenes de bulto, cuadros de gran formato, túnicas características y arreglos florales, en una muestra palpable de la arraigada tradición que año con año congrega a multitudes.
Tradición y gratitud entre los asistentes
La festividad no solo representa un acto de fe individual, sino una vivencia comunitaria donde convergen historias de vida, promesas cumplidas y peticiones urgentes. Entre los asistentes, las motivaciones para acudir al recinto son tan diversas como los milagros que se le atribuyen al santo patrono de las causas difíciles.
Devotos con trayectoria de más de una década en esta celebración compartieron el significado que tiene para ellos acudir al recinto religioso. Tal es el caso de fieles veteranos que consideran esta fecha como una cita ineludible en su calendario espiritual.
Al respecto, uno de los asistentes tradicionales expresó con devoción: “Desde hace 18 años venimos a festejar al jefazo”, reflejando la cercanía y confianza con la que los creyentes se dirigen a la figura venerada.
Un espacio para la fe, el trabajo y la salud
Las motivaciones detrás de esta masiva peregrinación abarcan múltiples aspectos de la vida cotidiana. De acuerdo con los testimonios recabados entre la multitud, los favores solicitados y agradecidos están estrechamente vinculados con la estabilidad económica y el bienestar físico.
Miles de devotos acuden al santuario principalmente para agradecer por la salud, los favores recibidos, el trabajo y hasta el dinero. Para muchos, sobreponerse a crisis personales o laborales encuentra un bálsamo espiritual en la promesa de rendir tributo en este día señalado.
El ambiente festivo estuvo marcado por cantos, rezos y muestras de agradecimiento que se prolongaron durante gran parte de la jornada, consolidando una de las expresiones de religiosidad popular más concurridas y vigiladas por los cuerpos de seguridad y protección civil en la capital del país.
