Escalada en Ormuz: Teherán reporta la explosión de un sexto superpetrolero en apenas un día
La tensión en el golfo Pérsico ha alcanzado un nuevo pico después de que las autoridades militares de Irán confirmaran un nuevo incidente en una de las rutas comerciales más vigiladas y transitadas del planeta. Un superpetrolero cargado con más de dos millones de barriles de crudo sufrió graves daños tras colisionar con un dispositivo explosivo sumergido en las inmediaciones del estrecho de Ormuz.
Este suceso eleva a seis el número total de embarcaciones afectadas en un intervalo de apenas 24 horas, según los datos proporcionados por las fuerzas de seguridad del país persa. La situación refleja una creciente inestabilidad en las aguas internacionales de la región, donde el tráfico de hidrocarburos se encuentra bajo máxima presión debido al conflicto geopolítico en curso.
Desafío a las advertencias militares
De acuerdo con la información difundida por la agencia semioficial Tasnim, el incidente ocurrió cuando la embarcación intentaba abandonar el paso marítimo a través de un corredor meridional calificado por Teherán como no autorizado. El comunicado oficial detalla que el buque sufrió una fuerte explosión tras chocar con una mina y quedó ardiendo en llamas, tras desoír los avisos previos emitidos por las patrullas navales.
El mando militar iraní subrayó que el navío circulaba sin respetar las directrices de seguridad establecidas para la zona. Durante la misma jornada, las fuerzas regulares y los cuerpos de élite reportaron problemas similares con otros cinco tanques petroleros que intentaron sortear los controles locales, tres de los cuales también resultaron alcanzados por artefactos explosivos.
Un mes de alta tensión en las rutas de crudo
Hasta el momento, los reportes oficiales no han especificado las banderas bajo las que navegaban los buques afectados ni se han divulgado balances oficiales sobre posibles víctimas mortales o heridos. Sin embargo, las autoridades apuntaron que los barcos implicados habían apagado sus sistemas de navegación y posicionamiento para evitar ser rastreados en su travesía.
Con estos eventos, el balance acumulado durante las últimas tres semanas asciende a al menos 26 incidentes con buques comerciales. Del total de estos casos, al menos 20 han sido vinculados directamente al impacto de minas navales, mientras el gobierno iraní insiste en que mantiene bajo su estricto dominio el control operativo de este paso estratégico.
Reacciones internacionales y contexto de conflicto
La autenticidad y el trasfondo de estos episodios navales generan un fuerte cruce de acusaciones entre las potencias occidentales y el Ejecutivo iraní. Semanas atrás, el expresidente estadounidense Donald Trump sugirió que Teherán fabricaba o exageraba estos acontecimientos con el propósito deliberado de manipular al alza los precios internacionales de la energía de cara a procesos electorales.
Por su parte, el Mando Central de Estados Unidos (Centcom) había asegurado previamente que las rutas del estrecho ya se encontraban libres de peligros submarinos. El tránsito en esta garganta marítima permanece fuertemente limitado por las autoridades locales desde el estallido del conflicto armado hace ocho meses, en un escenario marcado por el férreo bloqueo naval impuesto sobre los puertos iraníes y la intensificación de las sanciones económicas internacionales.
