Impulsan en el Congreso la creación de un programa nacional de turismo religioso
Con el objetivo de ordenar, potenciar y garantizar la seguridad en los flujos de visitantes movilizados por la fe y la tradición, el legislador Tecutli José Guadalupe Gómez Villalobos, perteneciente a Movimiento Ciudadano, ha presentado formalmente una iniciativa de reforma ante el Poder Legislativo. La propuesta busca modificar la Ley General de Turismo para facultar de manera directa al Ejecutivo Federal, a través de la Secretaría de Turismo (Sectur), en la creación de una estrategia integral dedicada a este sector.
Nuevas atribuciones para la Secretaría de Turismo
De acuerdo con el proyecto turnado a la Comisión de Turismo para su análisis y posterior dictamen, la Sectur asumirá la responsabilidad de diseñar, coordinar y evaluar un programa enfocado en el desarrollo ordenado y sustentable de las rutas de carácter espiritual. Esta labor se deberá realizar en estrecha colaboración con los gobiernos estatales, las administraciones municipales, así como con los actores del sector social y privado.
Asimismo, la propuesta contempla la implementación de corredores seguros en aquellas zonas que registren una gran afluencia de feligreses. La dependencia federal también quedará encargada de estructurar y mantener actualizada una red nacional de rutas turísticas de esta índole, respaldada por indicadores confiables que permitan medir de forma precisa la derrama económica, la procedencia y la estancia de los viajeros.
Coordinación interinstitucional y conceptos clave
El marco normativo propuesto asigna responsabilidades específicas a los gobiernos de las entidades federativas y de la Ciudad de México. Estos deberán integrar los trayectos religiosos dentro de sus propios planes de desarrollo turístico, colaborando con las autoridades federales en materia de infraestructura, movilidad, protección civil y asistencia al viajero.
Para dotar de claridad jurídica a la reforma, el documento define con precisión los conceptos fundamentales que regirán la materia:
- Turismo religioso: Toda actividad vinculada a la visita de santuarios, templos, festividades o peregrinaciones, respetando siempre el carácter laico del Estado y la libertad de conciencia.
- Ruta turística religiosa: El itinerario que enlaza dos o más destinos o expresiones del patrimonio espiritual, equipado con servicios y condiciones óptimas de accesibilidad.
- Corredor seguro para peregrinos: Los tramos carreteros o caminos de alta concentración de fieles que demandan operativos coordinados de vigilancia, salud y protección civil.
Impacto económico y social en México
En la exposición de motivos del proyecto, se subraya la magnitud de este sector en el país. Según cifras oficiales de la propia Sectur, las prácticas asociadas a la fe movilizan anualmente a más de 40 millones de personas en todo el territorio nacional, generando una derrama económica estimada en 25 mil millones de pesos. Lugares emblemáticos como la Basílica de Guadalupe, San Juan de los Lagos, Juquila y Chalma concentran los mayores volúmenes de visitantes.
La iniciativa enfatiza que el proyecto respeta estrictamente la Constitución al no afiliarse a ninguna confesión religiosa, preservando el principio de laicidad. En palabras del legislador promotor:
“Es importante mencionar que el turismo espiritual y religioso no puede considerarse un asunto exclusivo de las instituciones eclesiásticas ni del Estado, sino un fenómeno donde convergen la Iglesia, el sector público, los prestadores de servicios y las comunidades locales”
Finalmente, el documento recalca que, ante el constante desplazamiento de personas por motivos devocionales hacia los distintos templos y santuarios del país, el Estado tiene la obligación ineludible de ordenar dichos flujos y salvaguardar la integridad tanto de los viajeros como de las comunidades que los reciben.
