El gobierno estatal responde a los señalamientos de la delegación federal
La controversia política en torno a la seguridad en Chihuahua escaló en los últimos días, luego de que el secretario general de Gobierno, Santiago De la Peña, saliera enérgicamente en defensa de la mandataria estatal, Maru Campos. Esta postura surge tras las recientes declaraciones emitidas por la delegada de Programas para el Bienestar, Mayra Chávez, quien cuestionó la presencia de la titular del Ejecutivo en las llamadas Mesas para la Construcción de la Paz.
Lejos de aceptar los señalamientos, el funcionario estatal reviró de inmediato y exigió congruencia a la representante federal. De acuerdo con las declaraciones del integrante del gabinete chihuahuense, sería la propia delegada quien tendría que explicar sus declaraciones ante la opinión pública, dado que, según su perspectiva, también ha presentado inasistencias reiteradas a estos espacios de coordinación interinstitucional.
Defensa de la representación institucional y resultados
Durante su intervención ante los medios de comunicación, De la Peña detalló la dinámica operativa bajo la cual trabaja la administración estatal en materia de seguridad. Aclaró de forma categórica que, en los escenarios donde la gobernadora se ve imposibilitada para acudir de manera presencial, siempre designa a un representante oficial para garantizar la participación y el seguimiento de los acuerdos planteados en dichas mesas de trabajo.
Asimismo, el secretario enfatizó que la efectividad de las estrategias implementadas en la entidad no debe medirse únicamente por la presencia física en una reunión de gabinete, sino por los avances tangibles. Afirmó con firmeza que los buenos resultados en materia de seguridad en Chihuahua son evidentes por sí mismos, reflejando el compromiso continuo del gobierno estatal por salvaguardar la tranquilidad de la ciudadanía a pesar de la disputa política.
Crítica hacia la opacidad de la delegación del Bienestar
Lejos de suavizar sus postura, el funcionario aprovechó el espacio para cuestionar el papel que desempeña la representación del Bienestar dentro de las reuniones de seguridad. De la Peña lanzó un duro reproche al señalar que esta dependencia federal, independientemente de si acude o no a las mesas, mantiene una postura hermética que obstaculiza la rendición de cuentas integral.
Según el encargado de la política interna del estado, la delegación federal nunca comparte información ni los resultados de su labor durante estos encuentros de coordinación institucional. Con este posicionamiento, el gobierno de Chihuahua busca desviar las críticas y centrar el debate en la falta de transparencia y cooperación que, a su juicio, caracteriza a la delegación de programas federales en la región.
