
“Si es declarado culpable, Markle se enfrentaría a una pena máxima prevista por la ley de 20 años de prisión federal”, informa el Departamento de Justicia de EEUU
Nuevo escándalo en la Casa Real británica: la policía avisó a Meghan Markle de acusaciones por pornografía infantil contra su padre, pero no fue más allá
Thomas Markle, padre de Meghan, la esposa del príncipe Harry, fue detenido el viernes por la mañana por agentes federales en Florida, bajo la acusación de cometer delitos relacionados con material de abuso sexual infantil, según informa The Associated Press. Thomas Markle fue detenido cerca de Tampa, Florida.
Su detención se produce tras las informaciones publicadas por The Sun, un periódico sensacionalista británico, según las cuales el hermano de Meghan encontró una colección de imágenes de abusos sexuales a menores mientras vaciaba la casa de su padre en Filipinas.
“Thomas Wayne Markle, de 82 años, de Lakeland (Florida), ha sido detenido hoy en virtud de una denuncia penal federal en la que se le acusa de haber conservado material de abuso sexual infantil (CSAM), incluidas fotografías sexualmente explícitas de sí mismo con niñas prepúberes, en dos trasteros de la zona de Los Ángeles que alquiló durante casi dos décadas”, ha comunicado del Departamento de Justicia de EEUU: “Si es declarado culpable, Markle se enfrentaría a una pena máxima prevista por la ley de 20 años de prisión federal”.
Meghan Markle declaró recientemente que se sentía “profundamente consternada” por las acusaciones.
Meghan, quien tiene la ciudadanía estadounidense y protagonizó la serie de televisión estadounidense Suits, se casó con Harry en el castillo de Windsor en 2018. Tienen dos hijos, el príncipe Archie y la princesa Lilibet.
Su padre, un director de iluminación y fotografía de televisión jubilado, no asistió a la boda, lo que provocó una amplia polémica en los medios británicos sobre el distanciamiento de Meghan de su padre.
Meghan afirmó que decidió distanciarse de él para proteger a sus hijos.
En la última carta que dirigió a su padre, cuya existencia reveló inicialmente el periódico sensacionalista The Sun on Sunday, enviada mientras él se encontraba hospitalizado en Filipinas tras la amputación de una pierna, la duquesa de Sussex dejó claro que Thomas Markle jamás volvería a ver a sus nietos, Archie (de siete años) y Lilibet (de cinco), y que ella no volvería a ponerse en contacto con él nunca más.
Meghan Markle ha revelado que, en 2019, Scotland Yard le informó sobre unas acusaciones contra su padre, y que le aseguró que dichas denuncias estaban siendo investigadas. Según diversas fuentes consultadas por The Guardian, las autoridades le advirtieron de que hablar públicamente sobre estos hechos podría poner en peligro un posible proceso judicial, además de exponerla a ella misma a acciones legales.
Scotland Yard confirmó que, en 2019, hizo llegar a Meghan y al duque de Sussex una carta “que contenía una serie de acusaciones sobre presuntos delitos cometidos fuera del Reino Unido”, aunque no compartió esa información ni los detalles de esas acusaciones con otros cuerpos de seguridad. Scotland Yard está valorando ahora la posibilidad de remitir el caso a la Oficina Independiente de Conducta Policial (IOPC, por sus siglas en inglés) para que revise su actuación y la decisión de no comunicar esas acusaciones a otras fuerzas policiales.
En una entrevista con el Mail, el padre de Meghan, Thomas Markle, afirmó en octubre que “nunca ha mantenido relaciones sexuales con nadie menor de 18 años”, aunque ha reconocido que, cuando era soltero, viajó a Filipinas en al menos dos ocasiones y pagó por mantener relaciones sexuales. “Todo esto es basura. No son más que mentiras. Es una locura. No tengo ni idea de por qué mi hijo intenta destruirme con estas mentiras”, afirmó en dicha conversación.
En un comunicado reciente, la duquesa de Sussex expresó sentirse “profundamente angustiada por las noticias que han salido a la luz en las últimas 24 horas; mis pensamientos están con todos los niños que hayan podido resultar perjudicados”. Y añadió: “En 2018, se envió una carta al departamento de Protección de la Familia Real y a Scotland Yard. Posteriormente, se me comunicó el contenido de dicha carta. En ella se formulaban acusaciones inquietantes y perturbadoras contra mi padre, y se me aseguró que estaban siendo investigadas”.
“Espero que ahora se entienda que, a pesar de las informaciones distorsionadas publicadas por ciertos medios durante años, el distanciamiento respecto a mi padre —y mi decisión de impedir que tuviera contacto con nuestros hijos— se debió a una única razón: protegerlos. Confiaba en que las autoridades estuvieran haciendo lo mismo con el resto de familias afectadas”.
“Aunque la magnitud de lo que ahora ha salido a la luz resulta más repugnante de lo que cualquiera podría haber imaginado, mi más sincero deseo es que se haga Justicia y que la prioridad sea la seguridad y la protección de los niños inocentes”.
Por su parte, el FBI señaló en un comunicado el viernes que estaba “al tanto de las acusaciones” contra Thomas Markle y que “se brindará el apoyo correspondiente a las autoridades filipinas. Asimismo, se investigará cualquier acusación relacionada con posibles violaciones de la legislación federal de los Estados Unidos”.
Investigación en Filipinas
Jonvic Remulla, ministro del Interior de Filipinas, ha declarado a The Guardian que “por ahora, todos los indicios apuntan a un posible delincuente sexual de la peor calaña”. También ha afirmado: “Los datos forenses estarán completos en una semana y queremos estar seguros antes de hacer públicos los hallazgos”.
Remulla ha asegurado que se emitirá un comunicado una vez que se hayan analizado los archivos atribuidos a Thomas Markle, aunque no ha especificado una fecha concreta.
En otra declaración ofrecida a la Agence France-Presse, Remulla ha señalado que la Policía Nacional de Filipinas inspeccionó la antigua residencia de Markle y halló “una gran cantidad de material de pornografía infantil, así como un ordenador portátil”.
A finales de octubre, el periódico The Sun informó de que el medio hermano de Meghan, Thomas Markle Jr., había declarado ante detectives en Filipinas haber descubierto “cientos, si no miles” de imágenes de abuso sexual infantil en ordenadores y teléfonos móviles guardados en cuatro cajas grandes en una vivienda en Cebú. Según el diario, Markle Jr., de 60 años, señaló, además, que se había puesto en contacto con el FBI en Estados Unidos.
