El cierre de temporada en el Autódromo Hermanos Rodríguez
El circuito capitalino se alza como el escenario definitivo para la culminación del calendario 2026 de la NASCAR México Series. Este próximo 8 de noviembre, el Autódromo Hermanos Rodríguez albergará la esperada Gran Final 150, una competencia que promete emociones al límite en el óvalo de 1.609 kilómetros. Para el piloto local Andrik Dimayuga, esta cita posee un significado emocional incalculable, ya que representa la oportunidad dorada de concluir el año deportivo arropado por su gente, familiares y amigos en su propia tierra.
Un año de retos y resiliencia en la categoría Challenge
Al mando del bólido número 67, patrocinado por una extensa alianza de marcas, el capitalino se posiciona actualmente en la décima posición de El Chase dentro de la división Challenge, acumulando un total de 1,067 unidades. Si bien las aspiraciones matemáticas para adueñarse de la corona se diluyeron tras la compleja fecha doble disputada en tierras yucatecas, el entusiasmo por brindar un digno espectáculo se mantiene intacto.
El trayecto durante el presente año competitivo ha estado lleno de desafíos constantes. Tras tomarse un merecido periodo sabático en la temporada anterior, Dimayuga asumió el riesgo y el compromiso de regresar al asfalto de manera competitiva. Lejos de ser un trámite sencillo, el esfuerzo rindió frutos tangibles al cosechar tres podios a lo largo del calendario, un balance sumamente positivo frente a las adversidades mecánicas y logísticas que el equipo debió sortear durante las primeras fases del campeonato.
Declaraciones y expectativas rumbo al fin de semana
El piloto no ocultó los sentimientos encontrados que le provoca llegar a esta última fecha tras los tropiezos recientes, aunque reconoció que el factor anímico de correr en casa transforma por completo la perspectiva del fin de semana.
“Llego un poco desilusionado y frustrado por haber sido contendiente al campeonato y perder prácticamente esa posibilidad en Mérida por el tema de los puntos y no tener un coche tan rápido. Pero llegar a la Ciudad de México, a mi carrera de casa, cambia mucho las cosas. Van a estar mis amigos, mi familia y mi pareja apoyándome, y eso es algo muy bonito y especial para cualquier piloto”, expresó Andrik.
A pesar de la presión natural que implica medirse ante su afición, la estrategia principal del equipo apunta a la concentración absoluta y a la ejecución de una prueba limpia, priorizando el ritmo de competencia y el disfrute sobre el asfalto.
“Esperamos hacer un gran espectáculo. Este año, nos llevamos tres podios y creo que fue bastante bueno para haber regresado después de un año sabático. Ojalá tengamos una carrera sin incidentes o con los menos posibles. Vamos a hacer lo que nos gusta y sabemos hacer: divertirnos, buscar buenos resultados y cerrar 2026 con broche de oro”, añadió el corredor.
Horarios y el camino hacia la bandera verde
Las actividades oficiales sobre la pista iniciarán desde el sábado con las tandas de entrenamientos libres y puesta a punto, vitales para calibrar el vehículo antes de la decisiva sesión de calificación que definirá las posiciones de salida. El clímax de la jornada dominical está programado para las 15:00 horas, momento en el cual ondeará la bandera verde para dar inicio formal a la prueba pactada a 150 vueltas o un límite de 100 minutos.
Más allá de la tabla general de posiciones, la misión de Dimayuga trasciende los números fríos: busca consolidar las bases de su proyecto automovilístico, agradecer el respaldo incondicional de sus patrocinadores y demostrar la competitividad que lo caracteriza en el deporte motor nacional.
