En varias colonias de la ciudad de Chihuahua se ha observado un aumento en la percepción de inseguridad entre vecinos, quienes reportan delitos que afectan la vida cotidiana.
Datos recopilados por organismos de seguridad muestran un número considerable de robos a casa habitación, tanto con violencia como sin ella, en múltiples sectores de la capital.
Los robos a negocios también figuran entre los incidentes más frecuentes, generando inquietud entre comerciantes y residentes sobre la eficacia de los operativos actuales.
En muchas zonas, la sensación de abandono ciudadano ha crecido, con vecinos expresando que la presencia policial es insuficiente en momentos críticos.
Algunos residentes señalan que, aunque hay patrullajes visibles, estos se concentran en áreas específicas y no en los lugares donde realmente se percibe inseguridad.
La distancia entre el discurso oficial de acciones de seguridad y la realidad diaria de la gente ha alimentado críticas hacia las autoridades responsables.
Los testimonios de habitantes revelan que la violencia no solo afecta la tranquilidad, sino también la confianza en las instituciones encargadas de proteger a la comunidad.
Este fenómeno ha generado movilizaciones vecinales y demandas públicas por estrategias más cercanas y efectivas, con mayor enfoque en prevención.
Representantes locales han escuchado las preocupaciones ciudadanas e indican que están trabajando para ajustar los planes de seguridad según las necesidades reales de cada colonia.
Las autoridades aseguran que continuarán reforzando la colaboración entre policía estatal y municipal para atender de manera más directa las zonas con mayores quejas.
Sin embargo, para muchos vecinos, este es un recordatorio de que la seguridad sigue siendo una prioridad urgente que falta consolidar.