En un operativo coordinado de seguridad, la Secretaría de Seguridad Pública del Estado de Chihuahua logró la detención de 68 presuntos generadores de violencia, en una acción que representa un golpe importante a la estructura de bandas criminales que operan en la entidad.
Las detenciones se dieron en distintos municipios y zonas con alta incidencia delictiva, fruto de investigaciones y labores de inteligencia que permitieron identificar a presuntos líderes y participantes de grupos criminales.
De los aprehendidos, once fueron remitidos a autoridades federales por delitos relacionados con el narcotráfico y portación de armas de alto poder, incluyendo rifles y otros armamentos peligrosos.
Además de las capturas, el operativo implicó el aseguramiento de evidencia vinculada a actividades ilícitas y la interrupción de redes que vulneraban la seguridad de comunidades locales.
Autoridades informaron que estas acciones son parte de una estrategia sostenida para debilitar a grupos delictivos que participan en violencia, extorsión y otros delitos que afectan la vida diaria de los ciudadanos.
El titular de seguridad estatal resaltó que estos resultados no son aislados y que forman parte de una política más amplia de persecución del crimen organizado.
La población ha reaccionado con expectativa a las acciones de las fuerzas de seguridad, aunque también se mantiene vigilante ante posibles reacciones de los grupos criminales.
Este tipo de operativos también busca fortalecer la percepción de seguridad y animar a la colaboración ciudadana con las autoridades para denunciar delitos y aportar información clave.
Representantes de organismos de la sociedad civil celebraron las detenciones, pero instaron a que se mantengan y amplíen las estrategias para prevenir delitos y atacar las causas sociales de la violencia.
La acción marca un paso más en la política de seguridad de Chihuahua, con resultados que buscan consolidar la paz y reducir de manera sostenida la incidencia delictiva en todo el estado.