Chihuahua, CHIH. Con el fin de luchar contra la discriminación y la violencia institucional que enfrentan los pueblos originarios, Jael Argüelles Díaz, diputada de Morena, propuso la obligación de contar con intérpretes y traductores de lenguas indígenas en todas las instituciones de salud del Gobierno del Estado.
“La lengua no puede seguir siendo una barrera entre la vida y la muerte”, sostuvo la legisladora al exponer que el derecho a la salud incluye el derecho a entender y ser entendido, particularmente para las personas indígenas que acuden a hospitales públicos sin recibir información en su lengua materna.
En su exposición de motivos, la legisladora recordó el fallecimiento del niño Ángel B, originario del pueblo rarámuri y quien falleció en el Hospital Infantil de Chihuahua, donde su madre, hablante de lengua indígena, no recibió información médica clara ni oportuna debido a la ausencia de intérpretes.
“El caso de Ángel evidenció un vacío crítico en la atención médica, la falta de intérpretes certificados y la exclusión administrativa de personas indígenas, incluso después de la muerte, al no contar con registro oficial para tramitar el acta de defunción”, subrayó la diputada.
Jael Argüelles también recalcó que esta omisión ocurre en un contexto de alta vulnerabilidad sanitaria en la Sierra Tarahumara. Durante la crisis de sarampión en 2025, Chihuahua registró 21 defunciones, la mayoría en niñas y niños indígenas.
A ello se suma el repunte de tuberculosis, con mayor incidencia en municipios como Guachochi, Urique y Bocoyna, donde la población indígena es mayoritaria y la atención recae principalmente en el sistema MediChihuahua, dependiente de la Secretaría de Salud del Estado de Chihuahua.
La legisladora recordó que, de acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, las lenguas indígenas no solo son símbolos de identidad, sino vehículos esenciales de conocimiento, valores y supervivencia colectiva.