Chihuahua, CHIH. El arzobispo de Chihuahua, Constancio Miranda Weckmann, presidio la misa del miércoles de ceniza en punto de las 12:00 del día en la Catedral Metropolitana, celebración que da inicio al tiempo de Cuaresma en la Iglesia Católica .
En su mensaje, el jerarca católico hizo un llamado a la conversión, no buscar el elogio, la aprobación o la recompensa ni temer al olvido o la ingratitud, sino dejarse juzgar, interrogar y corregir por Dios, desprenderse de sí mismo.
“Los más hermosos gestos en la vida de fe, los que propone Jesús en el evangelio de hoy, como son relación con Dios, con los hermanos y la oración, el ayuno y la caridad pueden resultar una búsqueda para sentirnos bien y no, debe ser un desprendimiento total”, indicó.
Destacó a la humildad y la sencillez como los más grandes valores, mismos que fueron reprochados por Jesús a los fariseos por hacer lo quería Ley mandaba solo por dar lecciones y sentirse maestros perfectos.
Invitó a los asistentes a interrogarse a sí mismos sobre el agitar en la fe, a través de la gestión de obras donde nadie ve, sacrificar gustos que nadie se da cuenta para ser ofrecidos a Dios.
Durante la celebración eucarística, la Catedral se vio llena en su totalidad aun cuando fue programada una misa para cada hora hasta las 8:00 de la noche, con el fin de que la feligresía católica alcanzara a realizar el acto de fe.