La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) emitió la Recomendación 204VG/2026, en la que acreditó que una persona fue víctima de tratos crueles, inhumanos y degradantes por parte de elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional, la Policía Municipal y la Policía Estatal, en hechos ocurridos en Tijuana, Baja California.
De acuerdo con el organismo, la víctima fue detenida el 17 de octubre de 2010 por agentes estatales y municipales mientras se dirigía a su domicilio, quienes presuntamente la golpearon hasta dejarla inconsciente. Posteriormente, al recobrar el conocimiento, refirió encontrarse en las instalaciones del Cuartel General de la Segunda Zona Militar en Tijuana, donde nuevamente fue agredida por elementos castrenses.
La CNDH señaló que las lesiones derivadas de la detención y del tiempo que permaneció bajo resguardo militar quedaron documentadas mediante dictámenes en materia de medicina forense del 18 de octubre de 2010, así como en un dictamen de representación gráfica emitido por perito oficial en instalaciones militares.
En el análisis del expediente de queja, el organismo revisó diversas pruebas, entre ellas dictámenes de integridad física y el Dictamen Médico-Psicológico Especializado para casos de posible tortura, conocido como “Protocolo de Estambul”, cuyo resultado fue positivo para tratos crueles, lo que permitió constatar lesiones producidas de manera intencional.
Como parte de la recomendación, la CNDH solicitó a la Secretaría de la Defensa Nacional, a la Secretaría de Seguridad Ciudadana del Estado de Baja California y a la Presidencia Municipal del Ayuntamiento de Tijuana reparar integralmente el daño y brindar atención psicológica gratuita e inmediata a la víctima, en caso de requerirla.
Asimismo, el organismo pidió a las dependencias señaladas colaborar en el seguimiento de la carpeta de investigación que se inicie ante la Fiscalía General de la República y emitir una circular interna para que las detenciones y puestas a disposición se realicen con apego a los derechos humanos, a fin de prevenir actos de tortura y otros tratos crueles, inhumanos o degradantes.