La Junta Municipal de Agua y Saneamiento informó que un total de 36 pozos de abastecimiento resultaron afectados durante la noche del miércoles y la madrugada del jueves, a causa de fallas en el suministro eléctrico registradas en la zona norte de la ciudad de Chihuahua. Estas interrupciones impactaron directamente el funcionamiento del sistema hídrico, generando complicaciones en el abasto de agua para diversas áreas.
El director ejecutivo del organismo, Alan Falomir, detalló que los problemas comenzaron alrededor de las 19:30 horas, afectando principalmente las fuentes de suministro que abastecen a sectores como El Sauz, Rivera y Sacramento. Estas zonas resintieron de manera importante las fallas debido a su dependencia de los pozos afectados.
De los 36 pozos involucrados, 23 registraron interrupciones momentáneas, es decir, paros breves en su operación. No obstante, el funcionario explicó que, aunque estos cortes son temporales, el sistema requiere entre 20 y 30 minutos para recuperar completamente su funcionamiento debido a los procesos técnicos de estabilización.
En contraste, otros 13 pozos presentaron afectaciones más severas, con interrupciones que se extendieron hasta por cuatro horas y media. Esta situación generó un impacto considerable en la distribución del agua, ya que varios de estos pozos tienen una alta capacidad de aporte, alcanzando hasta 60 litros por segundo, mientras que otros, ubicados en zonas orientales, apenas contribuyen con alrededor de 6 litros por segundo.
Ante esta contingencia, el personal técnico de la JMAS implementó una estrategia para compensar el suministro, buscando mantener el servicio activo en la mayor parte de la ciudad, aunque de manera parcial. Se priorizó conservar entre el 70 y 75 por ciento de la capacidad de distribución, evitando así dejar sin agua a sectores completos. Asimismo, se logró la apertura gradual de tanques de almacenamiento desde las 4:00 horas, aunque algunos, como los de Loma Larga, tardaron más en recuperar sus niveles. Durante la mañana el sistema comenzó a estabilizarse y el servicio se encuentra en proceso de normalización, sin que hasta ahora se prevean mayores afectaciones. Finalmente, la dependencia recordó que en temporada de calor la demanda de agua aumenta considerablemente, por lo que es indispensable que los pozos operen de manera continua durante todo el día para garantizar el suministro.