Crónica: Programas sociales llegan a comunidades apartadas y hasta las granjas de trabajo acuícolas, en un hecho histórico producto de la transformación que vive Tabasco
“Es admirable tenerlo aquí, nunca había venido un Gobernador”, coinciden costeños de la ranchería Unión, ostioneras y ostioneros de las rancherías El Chivero y Libertad, en Paraíso
Sea que se trate de comunidades apartadas o de granjas acuícolas rodeadas de extensiones inmensas de agua, hasta allá llega el Gobernador de Territorio, Javier May Rodríguez, para entregar programas sociales que mejoran la calidad de vida e incentiven la economía rural, antaño desarticulada.
Así lo sienten, así lo viven y así lo expresan todos los días las y los tabasqueños con la Jornadas de Atención en Territorio que encabeza el mandatario. Entre los cientos de costeños que se concentraron en el Centro Integrador de la ranchería Unión, estuvo doña María Magdalena Izquierdo, que hizo fila para la audiencia con May Rodríguez.
“Este Gobernador nos está echando mucho la mano, él se preocupa en venir a las comunidades a ayudar a las personas. Mire hoy: Hay de todo, médicos, psicólogos, servidores públicos. Nosotros los tabasqueños estamos de acuerdo con eso porque él nos apoya, la verdad hay muchos apoyos ahora”, expresó la nativa de Comalcalco pero avecindada desde hace décadas en este rincón que cuenta con lagunas, ríos y mar.
May Rodríguez arribó a la Unión, segunda sección, a las 8:28 de la mañana del viernes 20 de marzo, después de haber viajado casi cien kilómetros por la vía rápida recién rehabilitada y la zona costera de Paraíso. En la Unidad Deportiva, cientos de costeños ya realizaban algún trámite, tomaban consulta o se apuntaban para ser beneficiarios de alguno de los programas del Gobierno del Pueblo.
A sus 54 años de edad, doña María, con carpetas sujetas a su pecho, como si se tratara de tesoros invaluables, no recuerda a ningún otro mandatario que tuviera tantas atenciones con el pueblo, aunque en aquella época de abundancia de peces, los hombres de mar regalaban su producto si se acercaba uno a pedirles.
“Yo nunca había visto un Gobernador así, hasta ahora. Este mandatario está pendiente de los programas que bajan aquí, los recursos que hay de Tandas para las Mujeres, las becas a los jóvenes, el Pescando Vida. Yo le doy las gracias de corazón porque me atendió a mí y atendió a mi hermano que ha estado muy enfermo. ¡Qué Dios me lo bendiga!”, deseó con sinceridad.
Cuando el Gobernador Javier May Rodríguez anunció desde la Unidad Deportiva que el año próximo se empezará a construir el puente para comunicar por fin esta punta de la costa con el poblado Cocohital, del lado de Comalcalco, la novedad se regó como polvorín entre los pescadores y familiares que vinieron a la Jornada de Atención.
Por años, de ambos lados de las dos comunidades, fue un anhelo el puente, pero en vez de eso, las poblaciones ribereñas se quedaron incomunicadas por la erosión costera que borró la carretera hacia el puerto de Sánchez Magallanes.
A un costado de los stands, cargando a su hija de apenas unos meses de nacida mientras su esposa prepara unas ricas tostadas y su cuñada da el vuelto a unas mujeres que se han llevado las últimas piezas de un delicioso flan, se haya Ángel Antonio López Bailón, quien da por bienvenido el puente.
“Está muy bueno porque vamos a estar comunicados con Comalcalco, habrá más transporte, más comercio y más posibilidades para la comunidad. La gente se ahorrará tiempo y dejaría de andar dando vueltas, será de buen beneficio para todos”, afirmó.
Esta vez su familia se preparó con tiempo para ofrecer antojitos, bebidas y postres, pues la vez anterior que vino el mandatario por la zona no les fue posible prepararse. “También es un beneficio que nos traen con esta Jornada, porque el comercio siempre se presta para cosas buenas, si hay fluidez de gente, hay fluidez de venta. La gente consume y nos compra este refrigerio para que nos llevemos unos pesos a la bolsa. Que el Gobernador siga dando lo mejor para Tabasco para beneficio de todos”, dijo el hombre dedicado a la pesca.
A las 10:45 el mandatario arribó a la Unidad Deportiva de la cabecera municipal, donde al grito de “gobernador, gobernador”, que resonó con fuerza, entregó a Rosa Carmina, de la villa Puerto Ceiba, a María Santos, de Nicolás Bravo, y Armenia Hernández, de Potreritos, las primeras Tandas para la Mujer, de un total de 600.
“Sigan soñando en grande”, exhortó la secretaria de Turismo y Desarrollo Económico, Katia Ornelas Gil.
A las 11:19 el mandatario subió a una lancha, en compañía de la secretaria de Desarrollo Agropecuario y Pesca, Luisa del Carmen Cámara Cabrales, y del subsecretario de Pesca, Guillermo Priego León, así como del diputado Gerardo Hernández Alejandro, para supervisar a los beneficiarios del programa Pescando Vida, en su modalidad ostrícola.
Durante el recorrido de aproximadamente 20 minutos, el mandatario devolvió con el mismo entusiasmo el saludo que ostioneros y ostioneras, arriba de sus lanchas, le ofrecían. Mientras limpiaban sus cajas revisaban las líneas que a veces se aflojan de sus granjas ostrícolas.
El joven Gabriel Cruz Álvarez, encargado de hablar a nombre del Centro de Aprendizaje Acuícola (CAA) “El Chivero”, se mostró sorprendido de tener a un lado al mandatario en la caseta de vigilancia flotante.
“Es admirable tenerlo aquí, nunca había venido un Gobernador a visitar los campos de trabajo, y es un privilegio tenerlo aquí, estamos muy agradecidos con usted y nos hace sentir que realmente le importamos, gracias por este programa, nos da satisfacción tenerlo aquí”, dijo el padre de familia, que hace tiempo se marchó a Cancún por trabajo, pero que al volver y formar parte del programa Pescando Vida, decidió quedarse y estar cerca de sus seres queridos.
Alrededor de la caseta de vigilancia, las embarcaciones La Lupita, La Sirena, La Gaviota, La Media Naranja, La Langosta, La Roxana y muchas más con nombres singulares, se balanceaban con sus tripulantes arriba, que no dejaban de aplaudir, ni soltaban los carteles de agradecimiento que extendían para que el mandatario los leyera.
El subsecretario de Pesca, Priego León destacó ante “el mero merco” el trabajo duro de los beneficiarios como Gabriel, que se refleja en el tamaño de los ostiones, de casi 10 centímetros, y que hacen una producción entre la zona de Chivero y Libertad, de 200 mil ostiones listos para comercializar.
“El ostión no es cuestión de darle alimento día con día sino de trabajarlo toda la semana. Y cuando vinieron los ventarrones, ¿dónde estaba la gente?, ¡trabajando! Y estuvieron también pendientes de las líneas que se aflojaban. Han sido ocho meses de ver crecer ese ostión, de limpiar esas casas, de mojarse completamente”, dijo jocosamente el subsecretario de Pesca, quien recibió sonoros aplausos por los aludidos.
May Rodríguez, que tenía enfrente de sí a las y los ostioneros, notó que había gente joven y tras mirarlos, elogió este renacer en la actividad que ha dado buena fama a la región.
El oleaje en la superficie era el único sonido que se escuchaba mientras el mandatario hablaba con serenidad.
“De aquí vamos para adelante. Entre más módulos tienen, más ingresos hay. Vamos a ir avanzando. Ya casi hay un millón de ostiones para la venta, que representan seis millones de ingresos, que se reparten en la comunidad. La gente ya se arraiga, aquí hay futuro, aquí hay esperanza, aquí está la economía”, dijo antes de despedirse.
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