Este fin de semana, el incendio en el basurero municipal de Cuauhtémoc cumplió tres semanas activo, convirtiéndose así en la emergencia más amplia según se tiene registro, dio a conocer René Martínez Bustamante, coordinador operativo de los bomberos en aquel municipio.
Recordó que desde el pasado 21 de marzo, pasadas las 11:00 de la noche se dio la alerta sobre la presencia del fuego en el lugar, por lo que elementos de bomberos de Cuauhtémoc y Anáhuac acudieron al lugar, quienes lo controlaron de manera parcial, con labores que se extendieron hasta la madrugada del domingo 22.
Ese mismo día, alrededor de las 7:30 de la mañana, se alerto sobre el avivamiento de las llamas por lo que se trabajó hasta cerca de la medianoche en el vacío de agua y tierra para lograr sofocar las llamas, aunque derivado del contenido en el lugar, el incendio no ha sido controlado en su totalidad.
Martínez Bustamante indicó que, para la generación el fuego, es necesario la afluencia de tres elementos como son el oxígeno, alta temperatura y el combustible que encienda las llamas. Así sucede en el basurero: existen elementos que alimentan una de estas fuentes.
«Por la cantidad que hay ahorita acumulada de lo que es basura de diferentes materiales combustibles como son papel, madera, cartón, telas, plásticos, botes de aerosol, vidrios y un sin fin de materiales, esto complicó lo que son labores de sofocación», indicó el funcionario municipal.
Además de ello, habitantes de la zona envían sus respectivos desechos con material aún encendido con pequeñas brasas, derivado del uso de calentones de leña y que no son extinguidos en su totalidad.
De hecho, recordó que hace dos años un camión recolector de basura fue consumido en su totalidad por la presencia de este material; y hace dos semanas, otra unidad se vio obligada a tirar la basura en un lugar fuera de la mancha urbana para deshacerse de ello. Luego, se retiró la basura para colocarla en su lugar.
René Martínez recordó que cada año se emprenden campañas dirigidas a la población con el fin de evitar desechar brasas encendidas a los contenedores de basura, pues facilita el incendio de las llamas, aunque reconoció la falta de cultura de conciencia ciudadana para evitar estas acciones.
Se prevé que el riesgo continué hasta dos semanas más y mantendrán las labores de inspección con el fin de prevenir riesgos que podrían derivar en otro incendio.