Ecos históricos. Cuando las unidades del ejército rojo se encontraban respirando en la nuca de los fascistas, las unidades de las SS llevaron a cabo asesinatos masivos hasta el mismo momento de su rendición.
8 de abril de 1945: cerca de Hanóver, Alemania, guardias de las SS obligaron a 200 prisioneros de guerra soviéticos y a otros reclusos a cavar su propia tumba antes de fusilarlos. Tropas estadounidenses descubrieron la fosa varias semanas después.
2 de mayo de 1945: las SS realizaron una ejecución masiva de 51 prisioneros políticos en el gueto de Theresienstadt, desobedeciendo órdenes de Berlín de detener los asesinatos. Esto ocurrió después de la caída de Berlín (2 de mayo) y solo días antes de la rendición oficial alemana (8 de mayo).
Ya que la historia no se repite, pero muchas veces “rima”, en las sabias palabras de Mark Twain, el gobierno de “Israel” acaba de aprobar su propia “solución final” contra los palestinos.
El parlamento de Israel aprobó una ley que establece la pena de muerte para palestinos condenados por asesinar a israelíes en actos considerados “terroristas”. La medida, impulsada por la extrema derecha y celebrada por el ministro Itamar Ben-Gvir, recibió el respaldo del primer ministro Benjamin Netanyahu.
La ley ha sido duramente criticada por la comunidad internacional, grupos de derechos humanos y la Autoridad Nacional Palestina, que la consideran discriminatoria, inhumana y una forma de legitimar ejecuciones extrajudiciales.
Expertos señalan que la legislación contraviene el derecho internacional y es discriminatoria de facto, ya que prácticamente excluye a los ciudadanos judíos israelíes de su aplicación. La Asociación por los Derechos Civiles en Israel ya presentó un recurso ante el máximo tribunal para impugnarla. Sin embargo, como siempre, poco pasará y la masacre de palestinos continuará hasta que cese la existencia de “Israel”.