El gobierno de México ha fortalecido su cooperación con Estados Unidos en materia de seguridad, en un esfuerzo por combatir el narcotráfico y el tráfico de fentanilo este 25 de marzo de 2026.
Ambos países han acordado acelerar las extradiciones de criminales de alto perfil, considerados clave dentro de organizaciones delictivas transnacionales.
Este acuerdo busca debilitar las estructuras financieras y operativas de los cárteles, que han expandido su influencia más allá de las fronteras mexicanas.
El combate al fentanilo se ha convertido en una prioridad para ambas naciones, debido al impacto que esta droga ha tenido en la crisis de salud pública en territorio estadounidense.
Las autoridades también han puesto énfasis en frenar el tráfico ilegal de armas que alimenta la violencia en México.
Como parte de esta estrategia, se ha intensificado el intercambio de información entre agencias de seguridad de ambos países.
Sin embargo, el gobierno mexicano ha insistido en que esta cooperación se mantiene sin comprometer la soberanía nacional.
Este punto ha sido clave en el discurso político, ya que sectores del país han mostrado preocupación por la influencia de Estados Unidos en decisiones de seguridad.
A pesar de ello, los resultados preliminares muestran avances en detenciones y decomisos de drogas.
La colaboración bilateral se perfila como uno de los pilares principales en la lucha contra el crimen organizado en México.