El multimillonario ruso Oleg Deripaska planteó una polémica propuesta para enfrentar la crisis económica en Rusia, instaurar una jornada laboral de 12 horas durante seis días a la semana.
Según el empresario, la situación económica del país es crítica tras más de cuatro años de guerra con Ucrania y las cientos de sanciones económicas internacionales que han impactado la estabilidad del país.
Deripaska considera que, en el contexto actual, una sola persona ya no produce lo suficiente, por lo que propone ampliar la jornada laboral para impulsar la productividad y tratar de reactivar la economía rusa.
Así sería la jornada laboral de 12 horas y seis días, según el multimillonario ruso
La propuesta de Oleg Deripaska contempla una jornada laboral que iría de 08:00 a 20:00 horas, es decir 12 horas, durante seis días a la semana.
Aunque la idea recibió respaldo de Gennady Onishchenko, vicepresidente de la Russian Academy of Sciences, el propio funcionario reconoció que la propuesta no es viable en este momento, ya que estaría fuera del marco de la legislación laboral vigente en Rusia.
El académico también señaló que la población rusa no está preparada para la introducción de una semana laboral de seis días, además de que el sector obrero ha luchado durante años por mejorar sus derechos laborales.
Pese a ello, Deripaska insiste en que Rusia enfrenta una profunda crisis económica y una pérdida de oportunidades globales, por lo que considera urgente aplicar transformaciones estructurales lo antes posible.
Duma Estatal rusa descarta discutir jornada laboral de 12 horas y seis días
Por su parte, Yaroslav Nilov, jefe del Comité de Trabajo, Política Social y Asuntos de los Veteranos de la State Duma, aseguró que en el Congreso ruso no se encuentra en discusión una jornada laboral de 12 horas y seis días.
El legislador explicó que cualquier debate sobre cambios en la duración de la jornada laboral debe realizarse dentro de una comisión trilateral, en la que participen sindicatos, empleadores y el gobierno ruso.
Otros legisladores también han señalado que aumentar la semana laboral a seis días no resolvería los problemas económicos que enfrenta Rusia, por lo que consideran que la propuesta debe analizarse con cautela.