Participación masiva en las elecciones de Hungría con el reinado de Orbán por primera vez en peligro

La movilización masiva favorece a la oposición, señalan los expertos, que puede acabar con 16 años de Gobierno de Viktor Orbán
En busca de un votante de la oposición en los pueblos de Hungría en los que Orbán recibe el 99% de los votos
A 30 minutos del cierre de las urnas en una jornada histórica para Hungría, la participación es histórica. Las elecciones más importantes desde la transición a la democracia, señalan algunos expertos. “Tengo ganas de llorar”, dice Linda tras emitir su voto. El líder ultraconservador Viktor Orbán lleva gobernando el país de manera ininterrumpida 16 años con supermayorías de dos tercios que le han permitido dirigir Hungría sin apenas controles y frenos democráticos. Por primera vez, su reinado está en peligro.
A las 17 horas, la participación ya superaba el 74%, por encima del total de 1018 y 2022. Fuentes cercanas de Tisza apuntan que los modelos internos apuntan a una posible victoria de dos tercios.
“La participación en Hungría es brutal. En un escenario así, las posibilidades de Orbán parecen escasas y es improbable que cualquier partido aparte de Fidesz y Tisza, de Péter Magyar, supere el umbral del 5%”, señala Szabolcs Panyi, periodista y analista político. A lo largo de la jornada se han formado largas colas en algunos colegios electorales de Budapest.
“¡Récord de participación en la elección! Quedan dos horas. ¡Ahora hay que apretar el acelerador al máximo! ¡Vota y anima a todos a hacerlo! Cada voto puede ser decisivo”, ha selak
El Parlamento se compone de 199 escaños y la mayoría cualificada está en 133. El margen de victoria es fundamental para cualquiera de los dos contendientes. Orbán ha construido su régimen a partir de esa supermayoría con 15 reformas constitucionales, cambios en el poder judicial, en la ley electoral… Los analistas señalan que si el partido opositor, Tisza, no llega a esa cifra, tendrá muy difícil desmantelar el sistema Orbán, que además cuenta con el favor de prácticamente todos los medios de comunicación y una poderosa élite de oligarcas.
“Es un momento crucial. Gane quien gane, no hay vuelta atrás al momento actual”, dice a elDiario.es Carsten Schneider, politólogo y rector de la Central European University, perseguida y cerrada por Orbán en 2017. “El sisema político creado en Hungría tiene muchos elementos ajenos a la política electoral. Las decisiones se toman fuera del Parlamento. Orbán puede gobernar por decreto y lo hace aunque tenga supermayoría”, añade. Orbán declaró el estado de peligro en 2022 por la guerra en Ucrania y eso le ha permitido avanzar en su agenda hasta hoy.
“En el estudio de cambios de régimen esto se denomina ‘enclaves autoritarios’. Es decir, partes del Gobierno y el sistema que no están afectados por las mayorías en el Parlamento. Algunos miran a Polonia como ejemplo de esa dificultad para desmantelar el régimen, y eso que el PiS estuvo en el poder la mitad de tiempo que Orbán y fueron menos estratégicos”, explica. “Orbán ha creado una élite económica nacional. Expulsó a las cadenas minoristas internacionales, como bancos, constructoras… y dirigió ese dinero a su familia, amigos, empresarios amigos”, añade.
“Independientemente del resultado, lo que la UE tendrá que reconocer es que el proceso de toma de decisiones tiene que reformarse. Si no es Orbán, mañana será otro quien puede bloquear decisiones importantres”, explica el rector.