El grupo parlamentario del PRI en el Senado presentó un punto de acuerdo para solicitar formalmente a la Fiscalía General de la República (FGR) que cite a declarar a Jesús Ramírez Cuevas, excoordinador de Comunicación Social de la Presidencia durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador. La petición, impulsada por senadores priistas, se basa en presuntos actos de corrupción, desvío de recursos públicos y uso indebido de información reservada en contratos millonarios de publicidad oficial, según denuncias que han circulado en medios y que involucran a la extinta área de Comunicación de la Presidencia.
Los legisladores del PRI argumentan que Ramírez Cuevas debe comparecer ante la FGR para aclarar su participación en asignaciones opacas de recursos federales a medios afines, así como en posibles conflictos de interés durante su gestión. El punto de acuerdo subraya que la rendición de cuentas no debe ser selectiva y que la ciudadanía merece respuestas claras sobre el manejo de fondos públicos en una de las áreas más cuestionadas del sexenio anterior. La iniciativa busca presionar para que el caso no quede en el limbo y se investigue con la misma intensidad que otros expedientes de alto perfil.
Con esta acción, el PRI en el Senado envía un mensaje claro: no permitirá que el cambio de administración borre responsabilidades pendientes ni convierta en letra muerta las acusaciones de corrupción que marcaron la relación entre el poder y los medios durante los últimos seis años. La pelota ahora está en la cancha de la FGR, y el país observa si la justicia será pareja o seguirá siendo selectiva.