El Real Madrid se impuso por la mínima diferencia ante Benfica en el Estádio da Luz de Lisboa durante el partido de ida de los playoffs de la UEFA Champions League 2026, en un encuentro marcado tanto por la intensidad futbolística como por un polémico momento fuera de la cancha.
El gol decisivo llegó gracias a una brillante definición de Vinícius Júnior a inicios de la segunda mitad, lo que le dio al conjunto español una ventaja crucial de cara a la vuelta. El tanto fue celebrado con euforia, pero poco después el jugador brasileño denunció haber sido objeto de un insulto racista por parte de un rival, lo que obligó a las autoridades a detener el juego por unos minutos bajo el protocolo contra el racismo.
La suspensión momentánea del partido generó un clima de tensión dentro del estadio, con confrontaciones entre jugadores y personal técnico antes de que el juego pudiera reanudarse. A pesar de la polémica, Real Madrid mantuvo el control del partido y logró sostener la ventaja hasta el pitazo final, sellando un resultado positivo fuera de casa.
La actuación del equipo dirigido por su entrenador fue sólida, mostrándose superiores en posesión y en la gestión de los momentos clave del juego, aunque sin demasiadas ocasiones claras adicionales al gol de Vinícius.
Este resultado coloca al Real Madrid en una posición favorable para encarar la vuelta en su estadio, donde buscarán asegurar su pase a la siguiente ronda ante un Benfica que deberá mejorar en la definición y concentración.
El incidente con Vinícius ha generado reacciones en redes sociales y medios deportivos, reavivando el debate sobre el racismo en el fútbol europeo. UEFA y los clubes implicados podrían tomar medidas tras la evaluación de lo ocurrido durante el encuentro.