El estado de Chihuahua mantiene una política activa de revisión y depuración dentro de sus corporaciones municipales como parte de su estrategia de fortalecimiento institucional en materia de seguridad.
El Órgano Interno de Control informó que en los últimos meses se ha intensificado la supervisión a elementos policiales para garantizar el cumplimiento de estándares de profesionalismo.
Las remociones aplicadas responden a faltas administrativas graves, incumplimiento de requisitos de permanencia y conductas que afectan la confianza ciudadana.
Autoridades estatales señalaron que estas decisiones buscan fortalecer la transparencia y mejorar la percepción pública de las corporaciones.
Las sanciones incluyen suspensiones temporales y bajas definitivas, dependiendo de la gravedad de cada caso.
El proceso se realiza bajo protocolos administrativos formales y con apego a la normatividad vigente.
Especialistas en seguridad pública consideran que la depuración interna es clave para recuperar legitimidad institucional.
La medida forma parte de un esquema más amplio de evaluación constante de desempeño policial.
Sectores ciudadanos han respaldado las acciones, aunque también piden continuidad y seguimiento permanente.
El gobierno estatal reiteró que la disciplina y la integridad son pilares fundamentales para consolidar la seguridad pública en Chihuahua.