El Consejo de Seguridad de la ONU convocó una sesión extraordinaria para abordar la creciente tensión en Medio Orientetras recientes enfrentamientos armados.
Los incidentes involucraron intercambios de fuego entre fuerzas de Israel y grupos armados en la Franja de Gaza, elevando la preocupación internacional.
Representantes diplomáticos instaron a un cese inmediato de hostilidades y a la protección de la población civil atrapada en zonas de conflicto.
El secretario general de la ONU enfatizó la necesidad de retomar el diálogo político para evitar una escalada regional de mayores proporciones.
Hospitales locales reportaron incremento en el número de heridos, mientras equipos de emergencia trabajan en condiciones complicadas.
Diversos países europeos y asiáticos pidieron contención y ofrecieron mediación para facilitar conversaciones indirectas entre las partes.
Estados Unidos reiteró su apoyo a la seguridad de Israel, pero también llamó a minimizar víctimas civiles.
La comunidad internacional teme que el conflicto pueda extenderse a otros actores regionales si no se logra una desescalada pronta.
Analistas geopolíticos advierten que la inestabilidad en Medio Oriente impacta mercados energéticos y cadenas de suministro globales.
La reunión del Consejo de Seguridad concluyó sin una resolución vinculante inmediata, pero con el compromiso de mantener consultas permanentes.