Rusia evidencia la pinza junto a Estados Unidos contra la Unión Europea

Un portavoz del Kremlin asegura en la televisión pública rusa que a la UE “se le acabó el gas barato ruso y la seguridad gratuita de EEUU”
La UE insiste en mantener las sanciones sobre Rusia y el tope del precio en el petróleo
Rusia no parece tener complejos para explicitar la pinza que ejerce contra la Unión Europea junto a Estados Unidos. El Kremlin ha asegurado este domingo que a la UE se le han acabado tanto el gas y el petróleo baratos rusos, así como la seguridad gratuita de manos de Estados Unidos, como aliado de la OTAN. “Estados Unidos los dejó sin seguridad gratuita. Renunció ella misma (la UE). A lo nuestro -hidrocarburos- renunciaron ellos mismos”, dijo Dimitri Peskov, portavoz presidencial, en declaraciones a la televisión pública rusa recogidas por EFE.
Las declaraciones del Kremlin coinciden en un momento de máxima tensión en el seno de la OTAN, tras las continuas amenazas del presidente de EEUU, Donald Trump, contra sus aliados europeos por no querer participar en la guerra de Irán o formar parte de una misión militar que asegurase el tráfico marítimo por el Estrecho de Ormuz, controlado por Irán como medida de presión en su guerra con Estados Unidos e Israel. La Casa Blanca llegó a reconocer que Trump quería abordar con el secretario general de la Alianza Atlántica la posible salida de EEUU de la OTAN.
La distancia entre Trump y la Unión Europea se han ampliado en los últimos meses. “Estados Unidos ha sido muy claro en que quiere dividir a Europa. No les gusta la Unión Europea”, comentó la jefa de política exterior de la UE, Kaja Kallas, en una entrevista en Financial Times. La jefa de la diplomacia europea ha puesto sobre la mesa abiertamente que unos antiguos aliados como EEUU utiliza tácticas usadas por “nuestros adversarios”, en alusión a Rusia, contra Europa. Aunque los movimientos de la Administración de Donald Trump han sido evidentes contra la UE, desde una política comercial beligerante con Europa hasta la tentativa de anexionarse Groenlandia, ningún representante institucional de las instituciones europeas se había posicionado tan claramente frente a las posiciones de EEUU.
En la Unión Europea empiezan a pesar demasiado las decisiones unilaterales de EEUU, que tienen efectos sobre la economía o las posiciones en política exterior relevantes de Europa, especialmente en lo que se refiere a Ucrania. Además de no avisar de los ataques a Irán, la creciente frustración de Bruselas con Washington se incrementó tras la decisión de Trump de eliminar temporalmente las sanciones para comprar petróleo ruso en un intento por reducir el impacto en los precios del crudo que ha provocado sus bombardeos junto a Israel de Irán y la respuesta iraní expandiendo el conflicto a varios países de Oriente Medio.
La UE ha insistido en que se mantengan las sanciones sobre el petróleo ruso y el tope al precio del crudo que impuso el G7. El comisario europeo de Economía, Valdis Dombrovskis, ha insistido en que la UE “sigue decidida como siempre a apoyar a Ucrania y a ejercer la máxima presión sobre Rusia. Hay que aplicar de manera contundente el tope al precio del petróleo del G7 y avanzar hacia una prohibición total de los servicios marítimos de transporte de petróleo rusos”.
Aunque la guerra de Irán ha desviado la atención de la invasión de Ucrania por Rusia, hace un par de semanas, la Unión Europea se posicionó para que este conflicto no pase al olvido con una visita de representantes de Exteriores de los Gobiernos de los países miembros de la UE a Bucha, donde el Ejército ruso masacró a más de 400 civiles y ratificar “la plena rendición de cuentas por los crímenes de guerra y otros crímenes más graves cometidos en relación con la guerra de agresión de Rusia contra Ucrania”.
Este domingo, el Kremlin descartó la prolongación de la tregua de 32 horas en Ucrania por la Pascua ortodoxa, la festividad religiosa más importante en Rusia y Ucrania. “La operación militar especial continuará una vez expire la tregua, hasta que (el presidente ucraniano, Volodímir) Zelenski se arme de valor y asuma su responsabilidad”, en alusión a la retirada de sus tropas del Donbás.
Con este escenario, Peskov acusó a Bruselas de intentar “camuflar” esa decisión con “consideraciones ideológicas superiores, entre comillas”, a pesar de que, adujo, el presidente ruso, Vladímir Putin, defendió nada más llegar al poder “la dependencia mutua” entre rusos y europeos como la mejor garantía “en momentos de tensiones políticas”. Desde que se inició la invasión de Ucrania por Rusia, la UE se ha posicionado claramente por su apoyo a los ucranianos y ha aprobado hasta 19 paquetes de sanciones contra Rusia, buena parte de ellas centradas en la energía.
“Los europeos intentan camuflar sus decisiones miopes”
“Los europeos intentan camuflar sus decisiones miopes con una especie de postura ideológica, como si se tratara de que Rusia es una reencarnación del mal, una amenaza para toda Europa. Por ello, hay que adoptar medidas dirigidas a la supresión estratégica, no sólo a la derrota, sino al aplastamiento total de la Federación rusa. Son intentos muy temerarios”, apuntó.
El Kremlin insistió en que utilizar a Rusia, el mayor país en el espacio eurasiático, como “espantapájaros” siempre ha sido muy cómodo para los países europeos, en especial británicos, alemanes y polacos. El portavoz se preguntó: “¿Por qué privarse uno mismo a priori de la posibilidad de tener un socio así en el terreno económico-comercial?”. Peskov abogó por “la postura pragmática” que siempre defendió Moscú y en el pasado también los dirigentes europeos. Además, recordó que los mercados energéticos alternativos a Rusia son “voraces”, aunque no descartó que la UE encuentre exportadores en el continente u Oriente medio.
El portavoz del Kremlin también aseguró que, pese a todo, Rusia sigue dispuesta a suministrar gas a los países occidentales, aunque ahora sólo tras satisfacer las necesidades de otros mercados, como China o India. Desde la negativa europea a importar gas y petróleo rusos debido a la guerra en Ucrania, Rusia ha incrementado sus exportaciones a ambos gigantes asiáticos, aunque los volúmenes son incomparables a los niveles de 2021. Pese al alza de los precios del petróleo por la guerra en Irán, las exportaciones de hidrocarburos rusos cayeron casi a la mitad en el primer trimestre de este año.
En cuanto al futuro de la OTAN en medio de las tensiones entre Washington y Bruselas, Peskov descartó la disolución de la Alianza; recordó que seguirá siendo “muy fuerte”, ya que conservará su bloque europeo, aunque admitió que tendrá que adaptarse a los nuevos tiempos.