El Super Bowl LX continúa generando repercusiones semanas después de su celebración, tras confirmarse cifras récord en el sector de apuestas deportivas.
El partido enfrentó a los Seattle Seahawks y a los New England Patriots, consolidándose como uno de los eventos más seguidos del año en Estados Unidos.
De acuerdo con reportes financieros, el volumen total de apuestas legales alcanzó aproximadamente 1,760 millones de dólares, superando registros previos.
Este incremento representa un crecimiento significativo respecto a ediciones anteriores, reflejando la expansión del mercado regulado en distintos estados del país.
El auge de plataformas digitales y aplicaciones móviles ha facilitado el acceso de millones de usuarios al mercado de apuestas.
Especialistas señalan que la diversificación de tipos de apuesta influyó en el aumento del volumen total registrado durante el evento.
El impacto económico se extiende más allá de las casas de apuestas, beneficiando a patrocinadores, cadenas de televisión y anunciantes.
La industria deportiva observa con atención estos datos, ya que marcan una tendencia clara hacia la monetización digital del espectáculo deportivo.
El Super Bowl se consolida así no solo como un espectáculo deportivo, sino también como un fenómeno comercial de gran escala.
Las proyecciones indican que futuras ediciones podrían superar nuevamente estas cifras, estableciendo nuevos estándares dentro del mercado global de apuestas.