El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, viajó hoy a Washington con la intención de presionar al presidente de Estados Unidos para ampliar las negociaciones nucleares con Irán y abordar amenazas regionales con un acuerdo más amplio.
Netanyahu busca que el diálogo no se limite a la cuestión nuclear, sino que también incluya la reducción de programas balísticos y el apoyo de Teherán a grupos militantes en la región.
La visita se produce en un contexto de crecientes tensiones entre Irán y Estados Unidos, con una historia reciente de ruptura de acuerdos y sanciones multilaterales.
Durante su gira, Netanyahu enfatizó que un acuerdo limitado no sería suficiente para garantizar la estabilidad ni la seguridad de Israel ni de sus aliados.
La propuesta pretende involucrar no solo a Washington e Irán, sino también a países del Golfo y potencias europeas para darle mayor legitimidad diplomática.
Expertos en política internacional señalan que estas negociaciones podrían ser clave para reducir el riesgo de confrontaciones militares directas en Medio Oriente.
La política interna de Israel también influye en este movimiento diplomático, ya que las elecciones se acercan y el liderazgo busca proyectar firmeza estratégica.
La administración estadounidense ha mostrado apertura a discutir distintos puntos de la agenda, aunque con condiciones estrictas sobre verificación y cumplimiento.
Analistas advierten que un acuerdo amplio enfrenta desafíos técnicos y políticos, tanto por la historia de desconfianza como por las presiones de grupos dentro de cada país.
La evolución de estas negociaciones será monitoreada estrechamente por actores globales, puesto que pueden repercutir en precios de energía, alianzas militares y seguridad regional.