Más allá de la meta de construcción de vivienda, el programa federal Vivienda para el Bienestar comienza a perfilarse como uno de los principales motores de empleo y reactivación económica en distintas regiones del país, con cerca de 400 mil casas en proceso y un impacto directo en miles de familias trabajadoras.
Durante la décimo sexta entrega de viviendas, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, destacó que el ritmo de edificación mantiene una tendencia ascendente, consolidando el objetivo sexenal de 1.8 millones de hogares. La mandataria subrayó que este esfuerzo no solo responde a una necesidad social, sino que impulsa cadenas productivas en sectores como la construcción, materiales y servicios.
En este contexto, Sinaloa emerge como uno de los estados clave del programa. La titular de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano, Edna Elena Vega Rangel, informó que la entidad registra un avance del 30% en su meta ampliada de más de 56 mil viviendas, respaldada por una inversión superior a los 37 mil millones de pesos.
Este despliegue, explicó, tendrá un efecto multiplicador en el empleo: se estima la generación de 168 mil puestos de trabajo directos y 252 mil indirectos, lo que posiciona al programa como un eje de desarrollo regional, particularmente en zonas con rezago habitacional.
Por su parte, el director del Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores, Octavio Romero Oropeza, detalló que a nivel nacional ya se han construido 54 fraccionamientos, de los cuales 17 han sido completamente ocupados, reflejando la alta demanda de vivienda accesible. Además, anunció la edificación de 10 nuevos desarrollos antes de finalizar marzo.
Uno de estos proyectos es el fraccionamiento Nuevo Horizonte, ubicado en Los Mochis, donde se edificaron 342 viviendas y este día se entregaron las primeras 40. El modelo, basado en la planificación integral de comunidades, busca garantizar acceso a servicios básicos y condiciones dignas para las familias beneficiarias.
El gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha , destacó la coordinación entre instancias federales y estatales para alcanzar la meta, en la que participan el Infonavit, la Comisión Nacional de Vivienda y el Fovissste, distribuyendo responsabilidades para ampliar la cobertura.
En lo que va de 2026, el programa ha concretado la entrega de 985 viviendas en 14 estados, lo que evidencia un avance sostenido en la dispersión territorial del proyecto. Entidades como Veracruz, Quintana Roo y Yucatán concentran parte importante de estas entregas, aunque la estrategia apunta a mantener una cobertura nacional.
Desde la perspectiva social, beneficiarios como Belén Fontes Zayas, quien recibió su vivienda en Sinaloa, resaltan el impacto directo del programa en la calidad de vida de las familias, al brindar acceso a patrimonio propio mediante esquemas accesibles.
Con estos avances, el programa de Vivienda para el Bienestar se posiciona no solo como una política social, sino como un instrumento económico que articula inversión pública, empleo y desarrollo urbano en distintas regiones del país.
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