Ser madre es el motor más grande en la vida de Liliana Pacheco Pérez, de 41 años. Sus hijos, Luis Rubén, de 19 años; Emiliano, de 9; y la pequeña Clara Sofía, de 2 años y medio, se han convertido en la fuerza que la impulsa todos los días a salir adelante, superarse y construir un mejor futuro para su familia.
Liliana asegura que la maternidad ha sido “la experiencia más profunda y transformadora” de su vida. Motivada por el amor a sus hijos, encontró en el Centro de Atención Integral para la Mujer (CAIM) del DIF Estatal una oportunidad para reconstruirse y recuperar la confianza en sí misma.
Cuenta que llegó al CAIM en uno de los momentos más difíciles de su vida, mientras atravesaba una fuerte depresión. Sin embargo, gracias al acompañamiento psicológico y al apoyo del personal, poco a poco volvió a creer en sus capacidades y decidió darse una nueva oportunidad.
Más adelante se integró a los talleres formativos que ofrece el DIF Estatal para madres adolescentes, solteras y jefas de familia que buscan capacitarse, encontrar empleo o emprender. Fue así como comenzó el taller de Belleza, donde además de aprender nuevas habilidades, recuperó la esperanza y las ganas de seguir creciendo.
Hoy Liliana emprendió desde su hogar ofreciendo servicios de maquillaje, peinados, diseño de cejas y aplicación de pestañas entre amigas y conocidas, actividades que aprendió gracias a los cursos del CAIM.
Este esfuerzo le ha permitido generar ingresos propios, fortalecer la economía familiar y brindarles una mejor calidad de vida a sus hijos, quienes, dice, son la razón por la que nunca se rinde.
Reconoce que ser mujer y madre implica enfrentar grandes retos: sacrificios, desvelos y preocupaciones constantes; pero también representa una enorme fuente de amor, fortaleza y valentía.
“Mis hijos son mi mayor motivación. Por ellos decidí levantarme, aprender algo nuevo y demostrarme que sí podía salir adelante”, expresó emocionada.
Liliana agradeció al personal del CAIM por acompañarla durante este proceso y por brindarle apoyo integral, especialmente el servicio de guardería, donde cuidan a su hija Clara Sofía mientras ella estudia y continúa preparándose.
Finalmente, hizo un llamado a otras mujeres y madres que buscan salir adelante para que se acerquen al CAIM y aprovechen las oportunidades de capacitación y apoyo que ahí se ofrecen.